Sao Paulo 30 de mayo del 2018. El presidente Michel Temer, dijo el martes que no existe ninguna posibilidad de que una protesta nacional de camioneros, que ha paralizado a la mayor economía de América Latina, desencadene un golpe militar y derribe su Gobierno. En declaraciones a un pequeño grupo de periodistas extranjeros durante un foro sobre inversiones en Sao Paulo, Temer desestimó preguntas sobre los riesgos de una intervención militar.

La protesta de los camioneros contra un alza en los precios del diésel, que ya se extiende por nueve días, ha vaciado las carreteras y dejó a las grandes ciudades con escasez de comida, gasolina y suministros médicos. Algunos camioneros movilizados han pedido una intervención militar, un asunto muy debatido en las redes sociales, y ciertos grupos marginales que quieren que los militares tomen el mando han sido una presencia constante durante muchas protestas políticas de los últimos años. Las encuestas señalan que Temer es el presidente menos popular desde que terminó la dictadura militar en Brasil (1964-85). Además, sigue bajo investigación por casos de corrupción.

Temer dijo en una entrevista en televisión que” las protestas de los camioneros que siguen estacionados en las autopistas deberían resolverse el miércoles, aunque su Gobierno aún debe cumplir su compromiso de reducir el precio del diésel en 0,46 reales (0,12 dólares) por litro.  Se impondrán duras multas a las compañías de distribución que se determine que apoyaron la huelga, pero agregó que espera que no sea necesario adoptar medidas más severas si los camioneros retiran sus vehículos de las carreteras”.

Los bloqueos en las carreteras y la escasez de combustible también han paralizado a las industrias, desde la automotriz hasta el procesamiento de la caña de azúcar, e impactado los envíos de carne de res, soja, café y otros productos.

 

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