En 2016 la policía habría recibido 67.9 millones de dólares y 72.7 millones de dólares el año pasado. Además de asesoramiento del FBI y la DAN, según investigación de CNN.

Las ejecuciones extrajudiciales de miembros de las estructuras criminales llevadas a cabo de forma ilegal por grupos de policías y militares podrían haber estado financiadas por Estados Unidos, según investigación realizada por CNN.

Desde la implementación del programa “Mano dura”, impulsado por la gestión del exmandatario Francisco Flores, el país norteamericano ha destinado millones de dólares para financiar los cuerpos de seguridad y poder combatir el problema de las pandillas.

Durante los primeros seis meses del año pasado, una unidad policial mató a 43 pandilleros, en este periodo la unidad recibió fondos de Estados Unidos.

Un informe elaborado por la ONU y que se presenta el mes que viene acusa a la policía salvadoreña de «un patrón de comportamiento de sus agentes equivalente a ejecuciones extrajudiciales» y denuncia que las fuerzas de seguridad están instaladas en un «ciclo de impunidad» en el que sus acciones apenas tienen consecuencias legales.

La investigación de la CNN incluye conversaciones por WhatsApp de miembros de las FES en las que hablan de cómo ocultar ejecuciones ilegales y a qué miembros de pandillas hay que eliminar.

Las FES fueron desmanteladas este año, pero sus miembros no se han ido con ellas. El Salvador ha creado un nuevo grupo de élite, los Jaguares, en el que se han integrado buena parte de los agentes. El principal mando de la unidad, el comandante César Ortega, reconoció a CNN que su grupo tiene acceso a financiación y apoyo estadounidense, algo que se ve claro en el equipamiento, armamento y vehículos de sus agentes. «EE.UU. participa con entrenamiento y equipamiento», aseguró Ortega. «Lo único que no provee es de armamento letal, como armas y munición».

La «Mara Salvatrucha» se creó en las cárceles de Los Ángeles en los años 80, pobladas entonces de salvadoreños que huyeron de la guerra civil en el país y se metieron en la criminalidad. El grupo se expandió a otros países centroamericanos y tiene ramificaciones por todo el mundo, también en España. Sus actividades por todo EE.UU. es una de las razones que Donald Trump exhibe para su endurecimiento de la política migratoria. Fue a sus miembros a los que el presidente de EE.UU. calificó recientemente de «animales». Las bandas se han fortalecido en los últimos años en El Salvador, endurecidas con miembros deportados desde EE.UU.

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