Después del grave empeoramiento que se pudo observar en una parte del frente las últimas semanas, la situación ha vuelto a la normalidad de la guerra de trincheras y los bombardeos limitados en varias zonas que habitualmente aparecen en los partes de guerra diarios. Uno de esos puntos en los que los ataques han aumentado es la pequeña localidad de Petrovskoe, situada en una zona supuestamente desmilitarizada según un acuerdo firmado en septiembre de 2016.

En aquel momento, un año y medio después de la firma de los acuerdos de Minsk -que ya exigían la retirada de armamento pesado-, el nuevo acuerdo alcanzado en el marco del Grupo de Contacto de Minsk se presentó como una nueva opción para hacer avanzar el proceso de paz. Aunque se trataba de la desmilitarización de pequeñas zonas, quienes defendían este acuerdo como un paso adelante trataron de explicar que tan solo se trataba de un “proyecto piloto” para una futura desmilitarización de zonas más amplias del frente.

Dos años después de ese acuerdo, las Repúblicas Populares siguen exigiendo periódicamente que Ucrania retire finalmente sus fuerzas de Stanitsa Luganskaya, la más importante de las localidades que formaban parte de la iniciativa. Otra de las localidades era Petrovskoe, zona desmilitarizada en 2016 y sobre la que estos últimos días ha avanzado el Ejército Ucraniano. Las amenazas -vacías, ya que ni la RPD ni la RPL difícilmente podrían devolver sus tropas a sus posiciones originales sin represalias ucranianas-, demuestran otra vez lo frágil de los acuerdos y las dificultades para cumplir pasos mínimos como la desmilitarización de zonas de una extensión tan limitada.

Amenazas
Artículo Original: Antifashist
Las tropas de la RPD podrían volver a sus posiciones originales junto a la localidad de Petrovskoe si el Ejército Ucraniano no cumple con sus obligaciones de retirada de fuerzas y equipamiento según los acuerdos firmados. Así lo declaró la representación de la RPD en el Conjunto de Control y Coordinación del Alto al Fuego tras la reunión del subgrupo de seguridad de Minsk.

“El único paso efectivo para volver a la implementación de los acuerdos es la retirada de fuerzas y equipamiento del Ejército Ucraniano de esta zona desmilitarizada y la eliminación de nuevas posiciones. De lo contrario, la República se verá obligada a volver a desplegar sus fuerzas miliares y equipamiento a las posiciones en las que se encontraban antes de la retirada”, afirma el comunicado.

Antes, la RPD había protestado por la negativa de Ucrania a cumplir con los acuerdos de retirada de tropas y equipamiento. La representación de la República en el CCCC insiste en que “gracias a la información de la Misión Especial de Monitorización de la OSCE, tal y como se refleja en los informes, en este momento podemos afirmar el fracaso de los acuerdos de retirada de armamento en las tres zonas”.

Los participantes en el Grupo de Contacto para la solución pacífica al conflicto en Donbass firmaron la decisión de retirar tropas y armamento el 21-23 de septiembre de 2016. El documento define tres zonas piloto para la retirada de armas y equipamiento: Petrovskoe (RPD) y Stanitsa Luganskaya y Zolotoe (RPL). Para cada zona se definía un área de retirada: no menos de dos kilómetros de ancho y largo. En Zolotoe, la retirada se produjo el 2 1 de octubre de 2016 y en Petrovskoe, el 7 de octubre. En Stanitsa Luganskaya, el acuerdo nunca se ha aplicado.

El acuerdo pretendía abrir una vía para más acuerdos de retirada de fuerzas y equipamiento de ambas partes en la línea de demarcación, lo que supondría un aumento significativo de las posibilidades de solución pacífica a la situación en la región.

Hay que recordar que, en las últimas semanas, el Ejército Ucraniano ha bombardeado en numerosas ocasiones Petrovskoe. Es más, los propagandistas ucranianos han llegado a afirmar que las tropas ucranianas habían ocupado la localidad. El comandante adjunto del comando operativo de la RPD, Eduard Basurin, negó los hechos, afirmando que Petrovskoe se encuentra bajo control de la RPD.

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