En respuesta, el ministro de Asuntos Exteriores de Qatar, Mohammed al Thani, rechazó las amenazas de una posible acción militar en represalia por la intención de Doha de comprar a Rusia sistemas de misiles antiaéreos S-400. El periódico francés Le Monde aseguró el viernes pasado que tal amenaza proviene de Arabia Saudita, y citó una carta supuestamente enviada por el rey Salmán al Saud al presidente de Francia, Emmanuel Macron.

«La adquisición de cualquier equipo militar es una decisión soberana con la que nada tiene que ver ningún país [ajeno al suministro]», dijo el canciller catarí este martes en declaraciones al canal Al Jazeera. Cualquier presión externa sobre la nación violaría la ley internacional, enfatizó.

De esta manera, Al Thani reaccionó ante la información publicadapor Le Monde el 1 de junio. La misiva, cuya existencia no ha sido confirmada por ninguna fuente oficial, expresaba una «profunda preocupación» por la adquisición del sistema de misiles tierra-aire y abordaba las consecuencias que su posible instalación en Catar tendría para los países contiguos. Además, Riad pedía a París ejercer presión diplomática sobre Doha para impedir el suministro y advertía sobre posibles «medidas necesarias para eliminar ese sistema de defensa, incluida una acción militar», si se hacía realidad.

El jefe de la diplomacia catarí aseguró que la decisión de Catar sobre la compra de los sistemas de misiles no será influenciada por los sauditas. «Estamos buscando la mejor calidad [de armamentos] para defender nuestro país», explicó.

Al Thani descartó las suposiciones de que su país pueda representar  alguna amenaza para los sauditas. Agregó que toda clase de acción militar contradeciría las normas del Consejo de Cooperación del Golfo —un bloque de monarquías árabes con importantes yacimientos de petróleo, del que ambos, Catar y Arabia Saudita, forman parte— dado que estas excluyen la posibilidad de que los países miembros se ataquen unos a otros.

  • Doha firmó un acuerdo de cooperación técnica militar con Moscú en el 2017, y en enero pasado su embajador en Rusia dijo que las negociaciones sobre el S-400 están en una «etapa avanzada».
  • Este martes se cumple un año desde el comienzo del bloqueo de Catar por parte de Arabia Saudita, Baréin, Egipto, los Emiratos Árabes Unidos y varios países aliados. Sus Gobiernos suspendieron relaciones diplomáticas con Doha, al igual que todos los vuelos al emirato, y prohibieron que las embarcaciones con bandera catarí amarraran en sus puertos.
  • La tensión diplomática se desató cuando Riad acusó las autoridades cataríes de apoyar el terrorismo, cooperar con Irán y desestabilizar la situación en la región.
  • La coalición anti-catarí emitió una lista de 13 demandas, que incluían la ruptura de contactos con Teherán y dextodos los vínculos con el grupo chiita libanés de Hezbolá, el cierre de la base aérea de Turquía en su territorio y también de la cadena de televisión Al Jazeera. Catar rechazó rotundamente las exigencias de sus vecinos.

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