A última hora del lunes, la canciller alemana Merkel finalmente selló un acuerdo sobre la política de migración con el ministro del Interior del país, la crisis que amenazaba la estabilidad en toda Europa.

Austria, que actualmente ocupa la presidencia rotatoria en la UE, advirtió que está dispuesta a tomar medidas para la protección de la frontera sur del país con Eslovenia e Italia si la agrimensura en el tema migratorio en Alemania se convierte en política gubernamental.

Según el gobierno austriaco, si el acuerdo alcanzado el lunes entre la canciller Angela Merkel y el ministro del Interior alemán Horst Seehofer es respaldado por el gobierno, «nos veremos obligados a tomar medidas para evitar desventajas para Austria y su pueblo».

El consenso migratorio en Alemania provocó ansiedad en Austria, ya que «Alemania quiere tomar medidas nacionales para abordar los flujos migratorios», como se dijo en el comunicado.

La declaración del gobierno se refiere al acuerdo concluido después de tensas negociaciones entre la Unión Demócrata Cristiana (CDU) encabezada por Merkel y la Unión Social Cristiana (CSU) encabezada por Seehofer. Según el ministro del Interior, que exigió que Alemania tenga la oportunidad de rechazar a los inmigrantes directamente en la frontera, los dos partidos conservadores acordaron reforzar los controles fronterizos.
En junio, el canciller austríaco Sebastian Kurz sugirió que los ministros de Interior austriacos, alemanes e italianos formaran un «eje» contra la inmigración ilegal, lo que provocó críticas de Francia, con su presidente Emmanuel Macron advirtiendo que tales «frases» no trajeron suerte a Europa en el curso de la historia

Desde el año 2015, Europa enfrenta su peor crisis migratoria desde la Segunda Guerra Mundial, desencadenada por una serie de conflictos armados y dificultades económicas en África y Medio Oriente. La UE ha estado luchando para dar cabida a cientos de miles de refugiados que huyen de las zonas de guerra, pero la medida para distribuir la carga de la inmigración entre todos los estados miembros no fue recibida con entusiasmo por muchas naciones de la UE.

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