En el transcurso de un día, tres soldados del Ejército Sirio (SAA) murieron y ocho resultaron heridos en varios enfrentamientos contra los terroristas en las provincias de Latakia y Hama, así como en la ciudad de Alepo.

El ejército ruso también anunció que los sistemas de defensa aérea sirios en la base aérea de Hmeimim y en la ciudad de Aleppo derribaron cinco vehículos aéreos no tripulados (UAV), o drones, operados por los terroristas en Siria en la zona de desescalada de Idlib, según Maj. Gen. Alexei Tsygankov, jefe del Centro Ruso para la Reconciliación Siria.

El gobierno sirio envió guerrilleros islamistas a la provincia después de liberar ciudades previamente ocupadas por las bandas terroristas.

«En las últimas 24 horas, las unidades de defensa aérea en la base aérea de Hmeimim y en Aleppo detectaron cinco drones lanzados desde el territorio controlado por grupos armados ilegales en la zona de desescalada de Idlib», dijo Tsygankov en un informe diario a los medios rusos.

Agregó que los sistemas de defensa aérea derribaron con éxito los drones a una distancia segura de las bases, que no fueron forzados a detener las operaciones debido al enfrentamiento. No se produjeron daños en la infraestructura siria, ni hubo heridos por el derribo de los drones.

No obstante, la guerra tomó más vidas de la AEA en otros lugares durante el día. «Tres soldados sirios fueron asesinados y ocho resultaron heridos durante los bombardeos», reveló Tsygankov.

La guerra contra Siria estalló en marzo de 2011 en medio de las revoluciones de color de la Primavera Árabe, cuando los grupos rebeldes armados respaldados por el Estado occidental y el Golfo intentaron derrocar al gobierno. Rusia intervino en septiembre de 2015 y ayudó a cambiar el rumbo con el apoyo aéreo para el gobierno de Assad. Incluso cuando la guerra llega a su fin, con la victoria de Assad cerca, el derramamiento de sangre anunciado por Tsygankov es un testimonio de su brutalidad en curso.

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