El ministro de Cultura de Chile dimite por críticas tras tachar de ‘montaje’ el Museo de la Memoria que recuerda a víctimas de la dictadura de Augusto Pinochet.

A cuatro días de haber asumido el cargo, Mauricio Rojas ha presentado este lunes su dimisión al presidente Sebastián Piñera, días después de que el diario local La Tercera recogiera del libro “Diálogo de Conversos”, algunos extractos de sus declaraciones sobre dicho recinto en 2015.

“El Museo de la Memoria es un montaje cuyo propósito, que sin duda logra, es impactar al espectador, dejarlo atónito, impedirle razonar. Es un uso desvergonzado y mentiroso de una tragedia nacional que a tantos nos tocó tan dura y directamente”, señaló entonces.

Ante la revelación que hizo el diario, Rojas insistió en que dichas declaraciones no reflejan su “pensamiento actual” y que ve “inaceptables, sistemáticos y gravísimos” los crímenes cometidos por la dictadura, pero su argumento no le sirvió de nada, pues se vio obligado a dimitir.

Piñera, quien ha aceptado la renuncia de Rojas en aras del “mejor interés” del país, y de la “buena marcha” del Gobierno, ha dicho a los medios locales que no comparte las opiniones y declaraciones del titular de Cultura respecto al Museo, y ha nombrado en su reemplazo a Consuelo Valdés Chadwick.

“Queremos ser firmes y claros. No compartimos sus opiniones y declaraciones respecto al sentido y la misión del Museo de la Memoria, que recoge los testimonios, las vivencias, las evidencias y las enseñanzas de un periodo muy oscuro”, ha señalado el presidente chileno.

No obstante, el jefe de Estado, ha defendido las explicaciones de Rojas aseverando que su exministro “ha tenido una permanente y consecuente posición de rechazo a toda forma de atropello de los Derechos Humanos”.

Además, ha rechazado la intolerancia de “ciertos sectores” que pretenden imponer una verdad única y no respetan la libertad de expresión.

Muy a pesar de las tendencias fascistas que tratan de emerger, Chile reconoce el terrorismo de Estado ejercido por la dictadura de Augusto Pinochet. Sin embargo, la reparación a las familias y sobrevivientes, ha sido cuando no tardía, escueta.

Los expresos políticos demandaron al Estado ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), por 40 mil casos de tortura que no han sido investigados, ni reparados.

Cada vez con más frecuencia en Chile, apologistas de la dictadura aparecen ensalzando la figura de Pinochet o negando los crímenes de lesa humanidad.

Fuente

 

Etiquetas: ; ;