La Ley de Autorización de Defensa Nacional (NDAA, por sus siglas en inglés), rubricada este lunes por Donald Trump en la base Fort Drum, en el estado de Nueva York, designa 716 mil millones de dólares al sector de defensa del país norteamericano para el año fiscal 2019.

Durante la ceremonia de la firma de esta ley, bautizada con el nombre del senador republicano John McCain, un destacado crítico de Trump dentro del partido, el mandatario ha enfatizado que los fondos destinados para el nuevo periodo fiscal constituyen “la inversión más destacada” en el sector militar del país de la historia moderna.

Actualmente, unos 28 500 soldados estadounidenses se encuentran en Corea del Sur. No obstante, el Senado está convencido de que una “retirada significativa” de las tropas no es negociable, como parte de los acuerdos alcanzados en la cumbre de Trump y el líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, el pasado junio en Singapur. En ese encuentro, el inquilino de la Casa Blanca se comprometió a detener los ejercicios militares conjuntos de Estados Unidos y Corea del Sur en torno a la península de Corea y el líder norcoreano aceptó desmantelar el arsenal nuclear de su país.

Un informe, anexado a la legislación suscrita este lunes por Trump, precisa que el Congreso fija el número de efectivos estadounidenses en Corea del Sur en un mínimo de 22 000 y prohíbe que este volumen sea reducido, a menos que el secretario de Defensa estadounidense, James Mattis, certifique que una hipotética disminución no menoscabará la seguridad de los aliados, tras consultar con Corea del Sur y Japón.

El referido proyecto de ley pide, asimismo, al Pentágono que busque más opciones para frustrar la construcción o mejoramiento de misiles norcoreanos que puedan llegar a Estados Unidos continental.

El pasado 28 de junio, el secretario de Defensa de EE.UU. consideró “blindado” su compromiso con la seguridad de Corea del Sur y aseguró que Washington mantendrá intacto el número de sus fuerzas militares en este país asiático. En otro momento del acto, Trump ha conmemorado la entrega de los restos de los soldados norteamericanos muertos en la guerra de Corea (1950-1953). “Estos héroes que empiezan a llegar a la patria, serán enterrados en el suelo estadounidense”, ha subrayado en referencia al acuerdo alcanzado en la cita con Kim.

A pesar de los pactos logrados, la tensión entre Washington y Pyongyang está latente. EE.UU. habla del incumplimiento de las promesas hechas por Corea del Norte y ha llamado a mantener las sanciones; medidas que para Corea del Norte son “exigencias unilaterales” a lo acordado y muestran la falta de voluntad del país norteamericano para construir una confianza recíproca.

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