Mario Abdo Benítez asumió la presidencia de Paraguay con un llamado a la unidad y a trabajar por una «transformación positiva» de esa nación sudamericana.

«Cada generación tiene una misión histórica; estoy convencido de que la nuestra es unir a nuestro país, unirlo en valores, que esa unidad sea una herramienta para que haya una transformación positiva y definitiva que venga de nuestras manos, juntos, para la construcción de un mejor Paraguay», afirmó el nuevo jefe de Estado tras recibir la banda presidencial en una ceremonia en Asunción.

El nuevo presidente de Paraguay destacó en su discurso la importancia de la educación para transformar el país.

«La educación será uno de nuestros grandes ejes, sino tomamos conciencia de la urgencia del desafío de la educación en Paraguay estaremos hipotecando el porvenir de la patria, nos enfocaremos en una política educativa llena de valores, los maestros serán mis mejores compañeros, ellos son los agentes de cambio», afirmó.

Aseguró que su Gobierno impulsará «la capacitación constante» de los maestros «a fin de potenciar al máximo sus habilidades».

El 60% de la población de Paraguay es menor de 30 años y solo cuatro de 10 termina el ciclo básico educativo y aproximadamente uno de 100 logra terminar la universidad, indicó.

«Sino transformamos esa realidad, no vamos a transformar el Paraguay, este capital humano necesita de nuestra inversión para activar su potencial, para ello promoveremos acciones que permitan la incorporación de niños y jóvenes al sistema educativo, que disminuya la deserción escolar», añadió.

En cuanto a la salud, afirmó que su Gobierno comenzará la reforma que permita avanzar al sistema único con acceso y cobertura universal.

Asimismo, indicó que en sus cinco años de mandato no olvidará «lo más importante: cuidar y unir a la familia donde se forja la verdadera identidad de la patria».

Además, dijo que «será una prioridad el impulso de políticas para que las mujeres sean protagonistas del futuro de la nación, necesitamos transformar la realidad de nuestros adultos mayores para lo que impulsaremos programas de atención a la tercera edad».

En relación a los pueblos indígenas prometió que «ocuparán un lugar especial, el lugar que les corresponde, es hora que el Estado asegure mejores condiciones de vida para que ellos sientan que tienen un Gobierno que los respeta y valora».

Benítez anunció que su administración se ocupará de los pequeños productores con «el desafío de darles todo el apoyo y asistencia técnica necesaria para que puedan ser productivos».

El nuevo presidente de Paraguay también hizo alusión a las diferencias con Argentina por la represa binacional de Yacyretá, ubicada sobre el río Paraná, en la frontera entre ambos países.

El presidente argentino Mauricio Macri y el ahora expresidente paraguayo Horacio Cartes (2013-2018) firmaron en mayo pasado un acta de entendimiento para resolver la deuda que arrastra Paraguay con Argentina por la central hidroeléctrica binacional Yacyretá.

Luego de este acuerdo hubo manifestaciones en contra del acta de entendimiento.

Las movilizaciones fueron organizadas por estudiantes de la Universidad Nacional de Asunción, en las pancartas se leía: «Yacyretá no se entrega» y «Cartes basura, vos sos la dictadura».

Benítez afirmó en su discurso que «los emprendimientos energéticos binacionales deben llevarse a cabo respetando siempre nuestros derechos soberanos».

«La soberanía energética debe ser una visión estratégica, su uso debe desarrollar la economía, fortalecer el mercado interno; no queremos nada que no sea nuestro pero lo que es nuestro lo vamos a defender», agregó.

en Nicaragua y Venezuela, y prometió su «solidaridad» con los pueblos de esos países.

«Paraguay no va a mantenerse indiferente ante el sufrimiento del pueblo hermanos. Expresamos nuestra solidaridad con los pueblos de Venezuela y Nicaragua; nuestras voces libertarias no callarán», destacó.

Por otra parte, el flamante jefe de Estado aseguró que Paraguay será «protagonista activo en la construcción de una verdadera integración regional».

«La integración de nuestros pueblos es el único camino; ya no hay frontera para la integración, debemos construirla con respeto a las autonomías de cada país pero basadas en los intereses comunes», afirmó.

El mandatario sostuvo que «los procesos de integración no han avanzado cuando se ha priorizado la ideología», y añadió: «Este es el ejemplo que estamos atravesando hoy en Unasur (Unión de Naciones Suramericanas)».

Benítez, candidato de la gobernante Asociación Nacional Republicana (Partido Colorado, derecha), sucedió este miércoles en la presidencia a Horacio Cartes, luego de haber ganado las elecciones del 22 de abril pasado con 46,44% de los votos.

Presidente saliente

Por su parte, Horacio Cartes, quien este 15 de agosto dejó su cargo como presidente de Paraguay en manos de Mario Abdo Benítez, anunció que se despide con el compromiso de seguir trabajando por sus compatriotas.

«Hoy me despido del cargo con el firme compromiso de seguir trabajando incansablemente por el futuro de los paraguayos; agradezco a todos por haberme dado el honor de ser su presidente», escribió en la red social Twitter.

Cartes entregó este 15 de agosto de mañana el bastón de mando y la banda presidencial al titular del Congreso, Silvio Ovelar, como parte del acto protocolar previo al juramento de Benítez.

«Misión cumplida. ¡Gracias Paraguay!», añadió el mandatario saliente.

En cadena nacional, Cartes destacó el 14 de agosto entre sus logros haber construido y rehabilitado más de 4.200 kilómetros de rutas asfaltadas, más del triple de puentes en caminos rurales de los que existían en el país, viaductos y carreteras y el mejoramiento del sistema del transporte público.

 

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