La capital de Austria es la urbe con las mejores condiciones de vida, según el Índice de Habitabilidad Global que elabora la Unidad de Inteligencia de la revista The Economist. Damasco, la capital de Siria, ocupa el último lugar entre 140 metrópolis. Cada año, la Unidad de Inteligencia de la revista The Economist (EIU, por sus siglas en inglés) desarrolla el Índice de Habitabilidad Global, un listado de las mejores ciudades para vivir en base a una serie de encuestas realizadas en 140 centros urbanos del mundo.

Durante los últimos 7 años, la ciudad australiana de Melbourne había encabezado la nómina, pero Viena, la capital de Austria, le arrebató la posición de privilegio, impulsada por la reducción de las amenazas de ataques de militantes en Europa occidental y la baja tasa de criminalidad. Viena lideró durante los últimos nueve años otra clasificación de habitabilidad, elaborada por la consultora de recursos humanos y servicios financieros Mercer, pero por primera vez se posiciona en el primer lugar del listado de EIU, que comenzó su forma actual en 2004.

El ranking surge de la evaluación de cada ciudad en una escala de 100 puntos, que tiene como categorías principales la estabilidad, el acceso a la salud, la cultura y el medio ambiente, la educación y la infraestructura.

Según un comunicado publicado por la EIU este martes, “Viena ha logrado desplazar a Melbourne desde el primer puesto debido al aumenta en la clasificación de la categoría de estabilidad”, a la vez que demostró ser “una de las ciudades más seguras de Europa”. Alguna vez capital de un gran imperio, Viena, que aún no ha alcanzado los 2,1 millones de habitantes con los que contaba antes de la Primera Guerra Mundial, se caracteriza por sus múltiples espacios verdes y su red de transporte público barato y eficiente.

Mientras, al igual que Melbourne, obtuvo las notas más altas en salud, educación e infraestructura, Viena sacó ventaja con el índice de estabilidad, compensando el triunfo de la ciudad australiana en cultura y medio ambiente. Junto a Viena, que sumó 99,1 puntos, y Melbourne (98,4), la nómina de las diez mejores ciudades para vivir se completa con Osaka (97,7) en Japón, Calgary (97,5) en Canadá, Sidney (97,4) en Australia, Vancouver (97,3) y Toronto (97,2), la capital japonesa Tokio (97,2), Copenhague (96,8) en Dinamarca, y Adelaida (96,6), tercera urbe australiana en el ‘top ten’.

Estos centros urbanos tienden a ser ciudades medianas en países ricos y varios de ellos cuentan con una densidad poblacional relativamente baja.

Auckland (Nueva Zelanda), Perth (Australia), Helsinki (Finlandia) y Hamburgo (Alemania) son las ciudades que cayeron del listado de los diez primeros, aunque no por ver reducidas sus calificaciones, sino por el incremento de las otras urbes.

Varias de las principales ciudades del mundo, de mayores dimensiones y con más densidad poblacional, quedaron relegadas en el ranking, principalmente porque tienden a contar con tasas de criminalidad mayores y una infraestructura más sobrecargada. París (19°), Londres (48°) y Nueva York (57°) son las mejor ubicadas.

En tanto, en una análisis promedio de los últimos cinco años, las ciudades de Abiyán (Costa de Marfil), Hanoi (Vietnam), Belgrado (Serbia) y Teherán (Irán) tuvieron los mayores crecimientos, con un incremento del más del 5% en sus indicadores.

Cabe destacar que el estudio de 140 ciudades no incluye a algunas de las capitales más peligrosas del mundo, como Bagdad (Irak) y Kabul (Afganistán).
Además, en el análisis de los últimos seis meses, sólo diez ciudades han registrado una disminución de sus índices y las que más la sufrieron fueron Abu Dabi (71°) y Dubai (69°) en Emiratos Árabes Unidos, Colombo (130°) en Sri Lanka y Varsovia (65°) en Polonia.

Abu Dabi y Dubai se vieron perjudicadas por el incremento de la amenaza de conflicto militar tras las crecientes intervenciones militares de Emiratos Árabes Unidos en Yemen y Somalía. Los enfrentamientos entre budistas cingaleses y tamiles en Colombo, que obligó a la declaración del estado de excepción en marzo, provocaron la merma en las registros de esa ciudad de Sri Lanka.

En tanto, en Varsovia aumentó la amenaza de disturbios civiles luego de que alrededor de 60 mil personas se unieran a una marcha nacionalista con motivo del Día de la Independencia en noviembre de 2017. Por su parte, en un promedio de los últimos cinco años, las ciudades que más cayeron en el ranking fueron Kiev (Ucrania), debido al contexto político violento; San Juan (Puerto Rico), devastada por el huracán María en 2017; Caracas (Venezuela), afectada por la crisis política del país; Asunción (Paraguay), por el incremento de la criminalidad; y la mencionada Damasco.

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