Ben Ami, que se ha desempeñado como comandante del ejército israelí durante los últimos tres años, está bajo investigación por «abuso de confianza y violación de las órdenes militares», informa el ejército del régimen de Tel Aviv mediante un comunicado.

Debido a las pesquisas en el curso, el coronel fue despedido y se le permitió adelantar la fecha de su retiro del ejército israelí, una solicitud que aceptó el acusado, apostilla la notación este jueves por los medios locales.

De acuerdo con el documento, el ejército anunciará los resultados a la oficina del juez general de Israel, una vez que termine la investigación.

La policía militar de Israel ha estado realizando hace mucho tiempo investigaciones sobre diferentes actos delictivos de Ben Ami y dispone de escuchas telefónicas y los testimonios de varios oficiales y contratistas.

El militar israelí es acusado de tener nexos con compañías civiles que realizaron proyectos relacionados con las bases militares, además de utilizar vínculos del ejército para fines personales. Es sospechoso también de designar a los hijos de sus amigos y socios comerciales a altos cargos en Kirya, la sede del ejército de Israel.

Previamente, los medios israelíes habían advertido el aumento de la corrupción entre las fuerzas israelíes que estaban a la altura de las medidas de Tel Aviv durante los últimos años, los militares israelíes roban armamentos para más adelante facilitárselos a comerciantes de armas con el fin de sacar dinero.

El ejército israelí afronta, además otros problemas. Una encuesta realizada entre las mujeres en Israel, publicada en noviembre de 2017, reveló que una de cada seis personas había sufrido acoso sexual durante su servicio militar, en una «atmósfera sexualizada» de modo general.

 

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