El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Mohamad Yavad Zarif, ha denunciado que EE.UU. es adicto a imponer sanciones, sin aprender que estas son ineficaces.

“Creo que hay una enfermedad en Estados Unidos y esa es la adicción a las sanciones”, ha dicho este domingo el canciller iraní durante una entrevista exclusiva a la cadena estadounidense CNN.

La entrevista viene después de que EE.UU., bajo la Administración de Donald Trump, se retirara del acuerdo nuclearalcanzado en 2015 entre Irán y el Grupo 5+1 (EE.UU., Reino Unido, Rusia, China y Francia, más Alemania) y reimpusiera sanciones ya levantadas como consecuencia del mismo pacto.

En este contexto, ha recordado que cuando Teherán y el G5+1 empezaron los diálogos nucleares, sintió que Washington había aprendido que las sanciones “no producen resultados políticos” en Irán aunque sí dificultades económicas.

“Pensé que los estadounidenses habían aprendido esa lección. Estaba equivocado”, ha respondido Zarif cuando se le preguntó porque comenzó a dialogar con Estados Unidos si supo que el país norteamericano es adicto a imponer sanciones.

Zarif, que se ha entrevistado en el 65.º aniversario del golpe de Estado estadounidense-británico contra el entonces primer ministro democráticamente elegido de Irán, Mohamad Mosadeq, ha asegurado que el mismo pensamiento de la década de 1950 encarna el enfoque actual de EE.UU.

“Creo que la Administración de Estados Unidos todavía piensa que está trabajando con el gobierno que instaló en Irán después del golpe de Estado de 1953”, ha recalcado el jefe de la Diplomacia iraní, para después aconsejar a la Casa Blanca a “despertarse”.

Trump, un enérgico crítico del tratado nuclear desde el principio, lo llamó del “peor acuerdo jamás visto en su vida” y ha llamado en reiteradas ocasiones a sus aliados y a Irán a renegociarlo. De hecho, tras la retirada del tratado ha pedido reunirse con el presidente iraní, Hasan Rohani.

En este sentido, Zarif ha descartado la renegociación del pacto nuclear de 2015, al enfatizar que el acuerdo actual debía ser respetado primero. Y en cuanto a la posibilidad de una reunión entre Trump y Rohani ha respondido: “No cuando el gran avance anterior que hicimos fue descartado. Eso (trato anterior) fue para nosotros la prueba decisiva para ver si podemos confiar en Estados Unidos o no”.

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