“Anuncio que mi gobierno ha tomado la decisión de romper las llamadas relaciones diplomáticas mantenidas hasta este día entre la República de El Salvador y Taiwán y establecer las relaciones diplomáticas entre la República de El Salvador y la República Popular China”, expresó el presidente salvadoreño, Salvador Sánchez Cerén, en un mensaje de cadena nacional.

Sánchez Cerén ha añadido que con esta decisión su país se suma a otros 177 países que han aprobado la Resolución 2758 de la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU), que reconoce que la existencia de una sola China y que ”Taiwán forma parte inalienable del territorio chino”.

El país centroamericano estableció relaciones con Taiwán, considerada por China como una provincia rebelde, en junio de 1941, y ha sido uno de los principales cooperantes en áreas de tecnología, salud, agricultura y educación.

El Salvador se ha sumado así a una tendencia iniciada por otros países que en poco menos de año y medio han decido estrechar lazos con China en detrimento de Taiwán, como República Dominicana, en mayo pasado; Panamá, en junio de 2017, o Santo Tomé y Príncipe en diciembre de 2016.

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