Bolivia denuncia los ejercicios militares EE.UU.-Chile e insta a todos los Estados sudamericanos a evitar una militarización estadounidense en la zona.

“A todas luces esos ejercicios militares realizados entre Estados Unidos y Chile son agresivos y creemos que no condice con esta máxima que hemos cultivado aquí en Sudamérica, que es hacer de Sudamérica una tierra de paz”, dijo el lunes a la radio estatal el ministro boliviano de Defensa, Javier Zavaleta.

Chile y Estados Unidos iniciaron desde el pasado miércoles unas maniobras militares, denominadas “Estrella Austral”, en Antofagasta, un territorio fronterizo que Chile tomó de Bolivia tras la Guerra del Pacífico (1879-1883), una contienda bélica que dejó sin salida al océano Pacífico al país andino y ha generado hasta ahora tensiones entre ambos países.

El canciller boliviano, Fernando Huanacuni, por su parte, advirtió ayer lunes de que los ejercicios atentan contra la paz y socavan la soberanía de los Estados suramericanos.

“Nosotros guardamos una soberanía en el Estado Plurinacional de Bolivia e invitamos a la región a que podamos hacer respetar nuestra soberanía. ¿Estos ejercicios militares a dónde apuntan? ¿Cuál es la beligerancia? ¿Hacia qué se están preparando?”, cuestionó Huanacuni.

El jefe de la Diplomacia boliviano llamó así a los gobiernos suramericanos a hacer esfuerzos colectivos para evitar la presencia militar de Estados Unidos en la región.

Tras sentenciar que “la guerra no resuelve nada”, señaló que los desafíos del continente, como el cambio climático, la crisis alimentaria o los delitos transnacionales, pueden resolverse por vías pacíficas.

Todos los Estados de la región, incluido Chile, deben saber que “Sudamérica es una región de paz, aquí no se ha llevado ni la Primera ni Segunda Guerra Mundial (…) porque somos herederos de una cultura de paz”, apostilló.

El sábado, el presidente boliviano, Evo Morales, también repudió los ejercicios militares de Chile y EE.UU. y advirtió de que “las tropas estadounidenses en América Latina no garantizan dignidad ni soberanía”.

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