La declaración se produce un día después de que Irán solicitó a la Corte Internacional de Justicia que ordene a los Estados Unidos levantar las renovadas sanciones vinculadas a la energía nuclear.

El martes, Estados Unidos dijo a los jueces de la ONU que no tenían jurisdicción para decidir sobre la demanda de Teherán para que ordenen la suspensión de las sanciones, que Washington impuso después de su retirada del llamado acuerdo nuclear de Irán.

La abogada del Departamento de Estado de Estados Unidos, Jennifer Newstead, dijo al tribunal de la ONU en La Haya que el tratado de amistad de 1955 bajo el cual Irán impugnó las sanciones no puede «proporcionar una base para la jurisdicción de este tribunal».

El lunes, Irán presentó una demanda en la Corte Internacional de Justicia, exigiendo la suspensión de las sanciones estadounidenses relacionadas con la energía nuclear. Teherán citó un daño severo a la economía del país y afirmó que Washington había violado el Tratado de Amistad de 1955, un acuerdo bilateral que regula los vínculos económicos y consulares entre los dos países.

En mayo, el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció que Estados Unidos se retiraría del histórico acuerdo nuclear de 2015, que levantó sanciones económicas paralizantes de Irán a cambio de restricciones a su programa nuclear. Estados Unidos siguió adelante con nuevas sanciones al comercio con Teherán, incluidas las que impiden a otros países hacer negocios con la República Islámica. Donald Trump afirmó que se requieren sanciones para garantizar que Irán nunca construya una bomba nuclear, y calificó el acuerdo de 2015 como «el peor acuerdo jamás alcanzado».

Washington planea agregar petróleo y gas iraní a las sanciones impuestas a los automóviles, aviones, oro y otros metales iraníes, que ya están en vigor, durante su segunda fase en noviembre.

Fuente