China está construyendo un campo de entrenamiento militar en el Corredor Wakhan de Afganistán, según fuentes de defensa anónimas citadas por South China Morning Post, el 29 de agosto.

Según la fuente anónima, el proyecto está financiado por Beijing en su totalidad y tiene como objetivo ayudar a Afganistán a mejorar sus esfuerzos «antiterroristas». Según los informes, más de una fuente no identificada habló con South China Morning Post. Uno de ellos afirmó que una vez que el campamento esté terminado, el Ejército Popular de Liberación (ELP) enviará al menos un batallón (500 personas) al aislado Corredor Wakhan. «La construcción de la base ha comenzado, y China enviará al menos un batallón de tropas, junto con armas y equipos, para que estén estacionados allí y proporcionen entrenamiento a sus contrapartes afganas», afirmó una de las fuentes.

El corredor es una franja angosta de tierra inhóspita y escasamente accesible que se extiende unos 350 km desde la provincia de Badakhshan, en el norte de Afganistán, hasta la región china de Xinjiang, donde las autoridades chinas han llevado a cabo ataques contra los grupos militantes uygur en los últimos meses.

Este sería el primer campamento militar de China en Afganistán en la historia moderna. El país es conocido infamemente como el «cementerio de imperios» debido a que es tan difícil de conquistar y gobernar. Sin embargo, según informó South China Morning Post, Afganistán se ha vuelto cada vez más importante para la seguridad de China, así como para el plan de comercio e infraestructura «Belt and Road» del presidente chino Xi Jinping.

El funcionario de defensa no identificado más tarde señaló que aún no se había determinado la fecha de finalización de la base y que la base probablemente tendría un papel ligeramente diferente al de la primera base militar en el extranjero de Beijing en la nación de Djibouti en África Oriental.

Las fuentes anónimas citadas por South China Morning Post dijeron que la base de Afganistán tendría un papel diferente, porque el campo de entrenamiento se encuentra cerca de Xinjiang. De acuerdo con funcionarios anónimos, Beijing ve a Xinjiang como la principal fuente de las «tres fuerzas» — separatismo, terrorismo y extremismo — responsables de una serie de ataques violentos en los últimos años.

En 2017, China abrió su primera base militar en el exterior en Djibouti, que según Xinhua estaba «destinada a las misiones de suministro» y no era un «puesto militar construido para impulsar la presencia militar del país y jugar papeles disuasivos en la región».

«La base de Djibouti no tiene nada que ver con una carrera armamentista o una expansión militar, y China no tiene intención de convertir el centro logístico en un punto de apoyo militar», agregó Xinhua.

South China Morning Post también citó a la agencia de noticias rusa Ferghana News, que en enero de 2018 informó que Pekín financiaría una nueva base militar en Badakhshan luego de que los ministros de defensa de los dos países acordaron el año pasado trabajar juntos para combatir el terrorismo, citando al general Davlat Vaziri de Afganistán ministerio de defensa Sin embargo, Wu Qian, el portavoz del Ministerio de Defensa chino, negó las afirmaciones. «El supuesto problema de que China está construyendo una base militar en Afganistán carece de fundamento», dijo.

Sputnik citó que el Ministerio de Defensa chino también ha negado los informes de que los vehículos militares chinos, identificados como Dongfeng EQ 2050, estaban realizando patrullas antiterroristas en Afganistán. The Military Times informó ya en 2016 de la supuesta misión conjunta de Pekín con las fuerzas de seguridad afganas, después de que Wion News de India publicó imágenes que mostraban dichos vehículos en Little Pamir, en el noreste de Afganistán.

South China Morning Post citó a Ahmad Bilal Khalil, investigador del Centro de Estudios Estratégicos y Regionales en Kabul, quien en febrero de 2018 dijo que China había proporcionado más de $ 70 millones en ayuda militar a Afganistán en los últimos tres años. Además, afirmó que Beijing temía que la inestabilidad en el país vecino pudiera amenazar sus crecientes intereses económicos en toda la región.

El South China Morning Post citó a un analista militar de Hong Kong, Song Zhongping, que también es comentarista militar de la televisión de Phoenix, diciendo que la base militar beneficiaría a ambos países. «Una función clave de la base de entrenamiento será fortalecer la cooperación antiterrorista y los intercambios militares entre Beijing y Kabul, que también es parte de sus esfuerzos para evitar que los separatistas se infilten en Xinjiang», dijo.

Song añadió que «Afganistán es muy débil en el contraterrorismo, y las autoridades están preocupadas por el resurgimiento de los talibanes, pero no pueden hacer nada al respecto sin la ayuda de los EE. UU., China y otros países».

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