La reforma energética impulsada en México, desarrolló nuevos procesos productivos y modelos de negocios que detonaron inversiones en investigación y tecnología por más de 1.300 millones de dólares, informó el secretario de Energía, Pedro Joaquín Coldwell.

De 2012 a la fecha, la secretaría de Energía y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología destinaron alrededor de 25.000 millones de pesos (más de 1.300 millones de dólares) para investigación, desarrollo tecnológico y formación de recursos humanos especializados», dijo Coldwell al inaugurar una obra de energías limpias en Cunduacán, ciudad del petrolero estado de Tabasco.

Mediante proyectos financiados por los fondos de sustentabilidad energética y de hidrocarburos, las inversiones desarrollan tecnologías e investigación aplicada, que «dan un particular énfasis a las energías limpias», dijo el funcionario en la apertura de una planta piloto de producción de microalgas y un laboratorio de sustentabilidad energética.

La Comisión Nacional de Hidrocarburos, organismo autónomo del Estado, firmó 107 contratos para exploración y producción de hidrocarburos, adjudicados en las rondas de licitación que comenzaron en el verano de 2015, tras una reforma constitucional que puso fin al monopolio estatal que duró ocho décadas, y permitió la apertura a la inversión extranjera y privada en el sector energético.

De esos contratos, 35 corresponden a las áreas petroleras ubicadas en Tabasco, estado natal del presidente electo Andrés Manuel López Obrador, donde el próximo Gobierno construirá una nueva refinería para procesar petróleo crudo.

En Tabasco hay 14 contratos petroleros con compañías privadas y extranjeras, localizados en aguas someras del golfo de México, 11 más en aguas profundas y 10 en áreas terrestres tabasqueñas.

Con esos contratos, 32 nuevas empresas petroleras de 17 países podrían llegar a invertir «en caso de éxito geológico, 42.000 millones de dólares a lo largo de la vida de los contratos, y generar más de 420.000 empleos», puntualizó Joaquín Coldwell.

La cartera de Energía aportó cuatro millones de dólares para el proyecto inaugurado que «tiene un gran componente de innovación, y en su primera fase desencadenará la producción masiva de microalgas», para energías limpias.

El próximo mandatario de la izquierda nacionalista anunció que suspenderá las licitaciones de contratos petroleros y someterá a revisión los contratos con las compañías, que suman en total unos 200.000 millones de dólares, previstos para elevar en las próximas décadas la alicaída producción nacional, que se redujo 45% en 12 años.

López Obrador también tiene planes para construir refinerías y modernizar las seis plantas refinadoras del país, con el objeto de dejar de exportar la mitad de los 1,9 millones de petróleo crudo que produce el país, y recortar las importaciones de más de la mitad de las gasolinas del consumo nacional.

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