El 2 de septiembre, Rodrigo Duterte comenzó su visita oficial de cuatro días a Israel, la primera por un presidente filipino desde que los dos países establecieron relaciones diplomáticas en 1957. El cronograma incluye una visita a una exhibición de armas avanzadas y equipos organizados por la Defensa israelí Ministerio.

El presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, ha anunciado que su país solo comprará armas a Israel debido a la falta de medidas restrictivas relacionadas con dichos acuerdos, de acuerdo con i24NEWS.

«Mis directrices para los oficiales militares dictan que en el campo del equipamiento y las armas del ejército, solo hay un país para comprar, ese es Israel», citó el medio de comunicación israelí a Duterte durante su encuentro con el homólogo israelí Reuven Rivlin.

También promocionó a Estados Unidos como «una buena compañía» en este sentido, pero agregó que «si les compramos, existen limitaciones, lo mismo con China y Alemania».

A mediados de agosto, Duterte culpó a Estados Unidos por tratar de obstaculizar la modernización del ejército de su país y el suministro de equipo militar usado a Manila.

«¿Es así como tratas a un aliado y quieres que nos quedemos contigo para siempre? ¿Quién eres tú para advertirnos?» Señaló, en un guiño a una advertencia previa de Randall Schriver, Secretario Asistente de Defensa de EE.UU. para Asuntos de Seguridad de Asia y el Pacífico, que Manila no debería comprar hardware militar ruso.

En julio, un fabricante israelí de armas vendió cientos de rifles de asalto a la policía antidrogas de Filipinas. El acuerdo fue precedido por las declaraciones de Duterte de que estaría «feliz de masacrar» a tres millones de drogadictos en medio de la actual represión del narcotráfico en Filipinas, que ya se cobró la vida de más de 4.000 personas.

El presidente de Filipinas repetidamente promocionó a Israel como un proveedor alternativo de armas a raíz de la decisión de Washington de dejar de suministrar armas a Manila debido a sus presuntas violaciones de los derechos humanos.

Uno de los principales traficantes de armas del mundo, el estado judío comenzó a desarrollar vínculos de defensa con las Filipinas en 2017, cuando los dos condados firmaron un acuerdo de 21 millones de dólares por el cual Manila compró equipos israelíes de radar y antitanque.

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