El presidente turco, Tayyip Erdogan, pidió el viernes un alto el fuego en la región de Idlib, controlada por los terroristas, en el noroeste de Siria, y dijo que un ataque anticipado del gobierno contra los terroristas podría provocar una »masacre».

Pero el presidente de Rusia, Vladimir Putin, dijo que Moscú se oponía a una tregua, y el líder iraní Hassan Rouhani dijo que Siria debe recuperar el control de todo su territorio.

Los tres presidentes, cuyos países son actores extranjeros clave en la larga guerra civil de Siria, estuvieron hablando en una cumbre en Teherán con el objetivo de trazar una forma de terminar el conflicto.

La situación en Idlib, el único bastión importante que queda de los terroristas, es un problema inmediato ya que las fuerzas del presidente Bashar al-Assad, respaldadas por Rusia e Irán, se preparan para lo que podría ser la última batalla decisiva del conflicto.

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