El jefe de estado más joven de la Unión Europea compartió cómo la política del país hacia Rusia cambió desde la aparición de Vladimir Putin en la boda del ministro de Asuntos Exteriores de Austria, y qué entendimiento obtuvo después de las conversaciones con el presidente ruso.

En una entrevista con la revista Spiegel, el canciller austriaco Sebastian Kurz afirmó que es imposible alcanzar la paz en Europa sin que Rusia participe en el proceso. El canciller compartió que después de reunirse con el presidente ruso, Vladimir Putin, durante su reciente visita, se dio cuenta de que los problemas existentes entre la UE y Rusia no deben impedir u obstaculizar un diálogo abierto entre los estados.

Kurz también comentó las preocupaciones expresadas por los políticos austríacos y algunos medios de comunicación de que la invitación de Vladimir Putin a la boda del ministro de Asuntos Exteriores de Austria podría afectar la política del país hacia Rusia. El canciller austriaco señaló que nada había cambiado a ese respecto y recordó que el país había apoyado la extensión de las sanciones contra Rusia en junio.

«La decisión de invitar a Putin a la boda fue hecha por la pareja. Nuestra postura política sobre Rusia no ha cambiado», dijo Kurz.

El presidente ruso, Vladimir Putin, fue invitado a la boda entre la canciller austríaca Karin Kneissl y el empresario Wolfgang Meilinger en agosto. A pesar de que se trataba de una visita privada, los políticos de la oposición austríaca, así como algunos medios de comunicación occidentales, lo vieron como «una provocación de proporciones europeas» e incluso como «una daga en el corazón de los valores liberales europeos».

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