La Organización de Estados Americanos (OEA), con sede en Estados Unidos, ha pedido una «intervención militar» para derrocar al gobierno de Venezuela días después de los informes de un complot golpista liderado por Estados Unidos contra el presidente Nicolás Maduro.

«Con respecto a una intervención militar destinada a derrocar al régimen de Nicolás Maduro, creo que no deberíamos excluir ninguna opción», dijo el secretario general de la OEA, Luis Almagro, en una conferencia de prensa el viernes en la ciudad fronteriza colombiana de Cúcuta.

Almagro concluía una gira de tres días por el país latinoamericano para reunirse con migrantes venezolanos y elementos de la oposición que huyen de su país rico en petróleo en medio de una crisis económica.

«El sufrimiento de la gente, en el éxodo inducido que está impulsando, pone las acciones diplomáticas en primer lugar, pero no deberíamos descartar ninguna acción», agregó Almagro.

Los comentarios siguieron a un informe del New York Times del sábado pasado en el que los funcionarios de la administración Trump se habían reunido secretamente con oficiales militares atados por la oposición de Venezuela para discutir complots para derrocar a Maduro, pero finalmente decidieron no hacerlo.

Según el informe, los funcionarios estadounidenses habían dicho que había llegado el momento de intentar derrocar al gobierno en Caracas a medida que la crisis económica se profundizaba en Venezuela, que ha sido golpeado por sanciones paralizantes de Estados Unidos y otras medidas desestabilizadoras.

El New York Times señaló además que las reuniones informadas entre funcionarios estadounidenses y los conspiradores golpistas venezolanos podrían generar alarma en la región considerando las intervenciones anteriores de Washington en América Latina, incluido un controvertido golpe en Chile en 1973, la fallida invasión de Bahía de Cochinos para derribar Fidel Castro de Cuba en 1961 y 2009 Golpe hondureño contra el presidente Manuel Zelaya.

En agosto de 2017, los medios estadounidenses también informaron que el presidente estadounidense, Donald Trump, había preguntado a sus principales asesores sobre la posibilidad de una invasión estadounidense a Venezuela. Casi al mismo tiempo, dijo públicamente que no descartaría una «opción militar» para poner fin a la confusión allí.

El jefe de la OSA, Luis Almagro, también instó a la comunidad internacional a «no permitir una dictadura en Venezuela» porque afirmó que provocaría inestabilidad regional en términos humanitarios y de seguridad, junto con los efectos en los venezolanos.

Mientras tanto, la vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez ha declarado que su gobierno se quejó ante el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, de que «funcionarios individuales» han estado retratando «un flujo migratorio normal como una crisis humanitaria para justificar una intervención».

El presidente de la Asamblea Constituyente de Venezuela, Diosdado Cabello, también anunció a principios de esta semana que Washington estaba detrás del reciente asesinato fallido de Maduro.

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