Al establecer una base naval en el mar de Azov, Ucrania podría hacer que Rusia «se comprometa», dijo el teniente general ucraniano Vasily Bogdan.

Según la edición de Obozrevatel, Kiev puede instalar una base naval que se convierte en un problema serio para Rusia, forzándola a «hacer concesiones y sentarse a la mesa de negociaciones».

Para Bogdan, la creación de una infraestructura militar en la región también podría influir en la implementación de los acuerdos de Minsk, es decir, la resolución del conflicto en Donbass y el problema de Crimea.

El general expresó la esperanza de que Occidente ayude a Kiev en este asunto, refiriéndose a los «acuerdos con el lado estadounidense» sobre el aumento de las capacidades de defensa de Ucrania. Esto viene como parte del impulso de Ucrania para convertirse en lacayo de los Estados Unidos y la Unión Europea.

Anteriormente, las autoridades ucranianas anunciaron planes para establecer una base naval frente a la costa del Mar de Azov y transferir a la zona dos barcos blindados. Además, el Consejo Nacional de Seguridad y Defensa de Ucrania (SNBO) ordenó fortalecer la presencia militar en el mar de Azov y equipar a los destacamentos de la guardia costera ucraniana con misiles de alta precisión.

La situación de navegación en el Mar de Azov ha empeorado desde el comienzo de este año. En marzo, Ucrania detuvo al pesquero ruso Nord, acusando a su capitán de visitar ilegalmente Crimea «para dañar los intereses del Estado». En agosto, los guardacostas ucranianos detuvieron al buque tanque Mekhanik Pogodin con la tripulación a bordo.

Moscú describió las acciones de Kiev como «terrorismo marítimo» y reforzó las inspecciones de aduanas por parte del Mar de Azov. Entonces, el lado ucraniano acusó a Rusia de «seguir una política dura de detener e inspeccionar barcos».

Crimea se convirtió en parte del territorio ruso después de un referéndum convocado en marzo de 2014, en el que más del 90% de los residentes locales se pronunciaron a favor de volver a unirse a Rusia.