Sánchez se ha expresado así en una rueda de prensa conjunta con el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, con quien ha mantenido este domingo un encuentro en el marco del viaje oficial a Canadá que el presidente inició en Montreal.

“Cuando hablamos de Cataluña falta empatía. Ha habido durante demasiados años un lenguaje grueso, de confrontación y división. Hay que reivindicar la legalidad, el diálogo: se ha echado en falta la empatía”, ha sostenido Sánchez.

Al ser preguntado sobre la concesión de indultos a los dirigentes independentistas encarcelados, el jefe de Estado español se negó a comentar directamente al respecto, al indicar que “el Gobierno se pronuncia sobre realidades, y no sobre hipótesis”.

Sánchez ha comparado a la Generalitat de Cataluña con la provincia canadiense de Quebec, donde se encuentra, ya que en ambas regiones celebraron referendos de independencia que fueron rechazadas.

“Es ahí donde está centrando el Gobierno de España su propuesta política y creo que esa es probablemente la reflexión, la conclusión que podemos sacar del proceso que solucionó la crisis en Canadá respecto a Quebec”, sostuvo Sánchez.

Trudeau, por su parte, evadió discutir el tema del independentismo catalán y se limitó a comentar que el tema “es una cuestión interna” de España.

El presidente de la Generalitat de Cataluña, Quim Torra, mientras tanto se comprometió a aplicar el resultado del referéndum del 1 de octubre de 2017, en la que un 90 % de los catalanes votó a favor de la secesión.

El referéndum fue suspendido al principio por el Tribunal Constitucional (TC) de España, pero finalmente se celebró.

A pesar de su triunfo, los soberanistas fueron obligados por las autoridades centrales a contentarse con una ambigua declaración de independencia, aun así suspendida.

El Gobierno de Sánchez, quien tomó posesión en junio, ha sido presionado por la Generalitat para poner en libertad a los presos políticos y convocar un referéndum de autodeterminación.

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