El Banco Mundial ha alertado sobre el deterioro de la situación económica en la Franja de Gaza en medio de un bloqueo israelí paralizante, que exige una acción global inmediata para evitar el «colapso económico» del enclave costero palestino.

En un informe publicado el lunes, la institución financiera internacional con sede en Washington destacó los desafíos críticos que enfrenta la economía de Gaza, entre ellos una tasa de crecimiento negativa y una tasa de desempleo de más del 70 por ciento para los jóvenes.

«La economía en Gaza está colapsando, sufriendo un bloqueo de una década y un reciente agotamiento de la liquidez, con flujos de ayuda que ya no son suficientes para estimular el crecimiento», dijo el informe.

También se enumeraron varios factores que han contribuido al deterioro de la economía de Gaza, especialmente el asedio israelí a la franja costera y la decisión de Estados Unidos de suspender los fondos para la Agencia de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas (OOPS).

La administración del presidente Donald Trump decidió cancelar toda ayuda financiera de los Estados Unidos al programa de ayuda de las Naciones Unidas para refugiados palestinos.

«La economía de Gaza está en caída libre, marcando un crecimiento del 6 por ciento en el primer trimestre de 2018 con indicios de mayor deterioro desde entonces», dijo el informe.

«Si bien el bloqueo de una década es el tema central, una combinación de factores ha impactado más recientemente la situación en Gaza; incluida la decisión de la Autoridad Palestina de reducir los pagos mensuales en 30 millones al área, la reducción de los 50 a 60 millones de dólares por año del programa de ayuda del Gobierno de los Estados Unidos y los recortes al programa del OOPS «, agregó.

También advirtió que el deterioro económico tanto en Gaza como en Cisjordania ya no podría ser contrarrestado por la ayuda exterior, lo que subraya la necesidad de un enfoque equilibrado de la situación en Gaza que combine una respuesta inmediata a la crisis.

El Banco Mundial instó además a Israel a apoyar un entorno propicio para el crecimiento económico en Gaza al levantar las restricciones al comercio y permitir el movimiento de bienes y personas.

La Franja de Gaza ha estado bajo un devastador asedio israelí desde 2007 y ha sido testigo de tres guerras desde 2008. El régimen de Tel Aviv lleva a cabo ataques regulares contra Gaza con el pretexto de golpear posiciones pertenecientes al movimiento de resistencia de Hamas, que gobierna el territorio.

La franja costera también ha sido testigo de una nueva ola de tensiones mortales desde el 30 de marzo, que marcó el inicio de una serie de protestas que exigían el derecho al retorno de los palestinos expulsados ​​de su patria.

Marina Wes, directora nacional del Banco Mundial para Cisjordania y Gaza, dijo que la disminución de la situación económica y social en Gaza ha llegado a un punto crítico.

«El aumento de la frustración se está alimentando de las crecientes tensiones que ya han comenzado a extenderse hacia los disturbios y al retroceso en el desarrollo humano de la gran población juvenil de la región», agregó.

Unos 180 palestinos fueron asesinados y más de 20,000 resultaron heridos en renovados enfrentamientos en Gaza, según las últimas cifras publicadas por el Ministerio de Salud de Gaza.

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