El deslizamiento de la lira turca no está relacionado con una disputa diplomática con Washington, y las dificultades económicas del país han sido exageradas, declaró el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, en una entrevista exclusiva a Reuters.

Turquía continuará comprando gas natural de Irán, a pesar de las sanciones de Estados Unidos contra Teherán, señaló Erdogan, mientras estuvo en Nueva York para la Asamblea General anual de las Naciones Unidas.

Erdogan dijo en la entrevista que era imposible para los esfuerzos de paz de Siria continuar con el presidente sirio Bashar al-Assad en el poder, y agregó que la retirada de «grupos radicales» ya había comenzado dentro de una zona desmilitarizada recién establecida en la región Idlib de Siria.

Anteriormente, los medios turcos informaron que los presidentes turco y estadounidense, Recep Tayyip Erdogan y Donald Trump, sostuvieron una breve reunión «sobre la marcha» al margen de la Asamblea General de la ONU en Nueva York.

En marzo, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden para imponer un arancel del 25 por ciento a las importaciones de acero y un arancel del 10 por ciento sobre las importaciones de aluminio. La economía de Turquía fue castigada aún más cuando Trump anunció el 10 de agosto su decisión de duplicar los aranceles sobre las importaciones de acero y aluminio del país. A principios de septiembre, Erdogan pidió poner fin al monopolio del dólar estadounidense en el comercio mundial.

Las relaciones entre Ankara y Washington han empeorado por la detención del pastor estadounidense Andrew Brunson en Turquía hace unos dos años por sospecha de vínculos con el movimiento fundado por el clérigo islámico Fethullah Gulen, a quien Ankara acusó de orquestar el fallido golpe militar de 2016. A fines de julio, Brunson fue liberado de una prisión turca y puesto bajo arresto domiciliario.

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