La intención de dar una vuelta de página en las relaciones de Turquía con Alemania de Erdogan fue recogida en un artículo que pública este jueves  el diario «Frankfurter Allgemeine Zeitung». Según Erdogan, es «imprescindible» para ambos países «abrir un nuevo capítulo» en las relaciones y «dejar de lado las discrepancias» y los «temores irracionales» para concentrarse en los «intereses comunes» y responder a desafíos y amenazas comunes como el terrorismo, la cuestión migratoria, los refugiados y el resurgimiento del mercantilismo.

El presidente propone que ambos países cooperen hombro con hombro para hacer frente a «conflictos comerciales destructivos» en referencia a la política proteccionista y la forma de actuar «unilateral e irresponsable» por parte de Estados Unidos, que aboca al mundo a «despiadadas guerras comerciales».

Por otra parte, Erdogan advierte contra la ultraderecha y el racismo institucional como «grandes amenazas para el orden liberal y democrático de la Unión Europea y su ideal de convivencia pacífica de diferentes culturas y religiones» y afirma que «este odio se dirige particularmente en contra de los musulmanes».

Según el presidente turco, «la islamofobia es al mismo tiempo el mayor obstáculo en las negociaciones para la adhesión de Turquía a la UE».

Turquía lucha con decisión contra cualquier tipo de terrorismo, asegura Erdogan, que espera de Alemania que ofrezca su apoyo para combatir movimientos como el del predicador Fethullah Gülen, al que Ankara atribuye la intentona golpista de julio de 2016, el proscrito Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) y el marxista Partido-Frente Revolucionario de Liberación Popular (DHKP-C).

Por otra parte, el presidente afirma que Turquía y el pueblo turco son «perfectamente conscientes» de su responsabilidad en la que es «la mayor crisis migratoria y de refugiados desde la II Guerra Mundial» y recuerda en ese sentido el acuerdo alcanzado con Rusia sobre la creación de una zona desmilitarizada en la provincia siria de Idlib «cuando todo el mundo había perdido ya la esperanza».

Erdogan apuesta además por hacer causa común para lograr una reforma del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas porque «el mundo es más grande que cinco» miembros permanentes.

Críticas de la oposición alemana

Durante su visita de Estado, que surgió de una invitación del presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier, Erdogan será recibido con honores militares el viernes en Berlín, y acto seguido habrá un banquete oficial. También se planean dos reuniones con la canciller Angela Merkel. También tiene programado reunirse con grupos turcos en Alemania este jueves.

El banquete se ha convertido en un punto difícil en los últimos días, ya que varios políticos alemanes de alto rango anunciaron que boicotearán la cena, aunque uno de los principales críticos de Erdogan, el legislador de Partido Verde Cem Özdemir, dijo que asistirá para que el turco el líder se vea obligado a enfrentar a la oposición oposición.

Entre los que no asisten está Sevim Dagdelen del partido La Izquierda.

«Para alguien que conduce políticas mafiosas en relaciones exteriores, que persigue a políticos de la oposición e invade países vecinos, la alfombra roja con honores militares y un banquete de Estado es totalmente inaceptable», dijo Dagdelen a DW.

La oficina de la canciller confirmó el lunes que Merkel no estaría en el banquete. De todos modos, rara vez asiste a tales eventos.

La economía, prioridad de la Turquía de Erdogan

Para el gobierno de Erdogan, la economía es una prioridad. Aunque el presidente insiste en que Turquía es lo suficientemente fuerte como para resolver sus problemas financieros, el aumento de la inflación, el desempleo y la debilidad de la Lira turca sugieren lo contrario.

«Hasta cierto punto, Turquía es demasiado grande para fracasar ante los ojos del gobierno alemán, que es algo en lo que el presidente Erdogan está apostando», dijo a DW Kristian Brakel, experto en Turquía de la Fundación Heinrich Böll, asociada con el Partido Verde.

Jürgen Hardt, portavoz de política exterior de la Unión Demócrata Cristiana (CDU) de Merkel, señaló, por su parte, a DW que, para tener mejores relaciones económicas, Ankara deberá abordar los problemas con el estado de derecho y los derechos humanos.

«Si Turquía espera una recuperación económica y si tiene expectativas de Alemania, la discusión debería ser sobre el Estado de derecho, no solo sobre la economía», dijo el político de la CDU.

 

Fuente