La policía argentina disparó balas de goma, gases lacrimógenos y cañones de agua contra los manifestantes que marcharon el miércoles frente al Congreso contra el proyecto de ley de presupuesto 2019 del gobierno, que contiene fuertes recortes de gastos destinados a borrar el déficit fiscal del país.

Miles de activistas se reunieron, liderados por maestros, organizaciones sociales y grupos de izquierda que se oponen a las medidas de austeridad del presidente Mauricio Macri. Pequeños grupos de manifestantes lanzaron piedras, palos y basura a la policía que disparó balas de goma y usó barreras metálicas para controlar a la multitud.

Se vio a algunos manifestantes arrojar botes de gas lacrimógeno a las líneas policiales. Las autoridades fueron rápidamente reforzadas por un gran grupo de policías de motocicletas que descendieron sobre la multitud.

Las mismas medidas de control de disturbios se utilizaron para hacer retroceder a los manifestantes a fines del año pasado cuando el Congreso aprobó recortes al sistema de pensiones de Argentina.

Las tensiones están aumentando en la economía No. 3 de América Latina, que se proyecta que se contraiga 2.4 por ciento este año y 0.5 por ciento en 2019. Los recortes en los subsidios a los servicios públicos están obligando a que las facturas de calefacción y electricidad aumenten, lo que impulsa la inflación a alcanzar el 42 por ciento este año.

Los legisladores comenzaron a discutir el presupuesto en una sesión plenaria poco antes del mediodía. Macri necesita que se apruebe el presupuesto para mantener su plan de ajuste económico y continuar los esfuerzos para cambiar la economía golpeada por la recesión de Argentina.

Cuando la policía se movió para detener la violencia, los legisladores dentro del edificio del Capitolio se pelearon y discutieron en voz alta, a veces sin tener en cuenta los pedidos de orden.

El presupuesto presenta fuertes reducciones en el gasto del gobierno y aumentos de impuestos destinados a reducir el déficit fiscal primario de un 2.7 por ciento del producto interno bruto proyectado este año a cero en 2019.

Macri se ha comprometido a equilibrar el presupuesto a instancias del Fondo Monetario Internacional, que firmó un acuerdo de financiamiento de reserva por $ 57 mil millones con el gobierno a principios de este año. Macri acudió al fondo en busca de ayuda luego de que las inquietudes del mercado sobre la creciente carga de deuda del país causaron una caída en el peso.

La moneda local ha bajado un 50 por ciento en lo que va del año. El miércoles (24 de octubre) se debilitó 1.35 por ciento frente al dólar estadounidense. Argentina se encuentra en el foco de atención de los mercados emergentes, ya que se prepara para organizar una reunión del G20 a fines de noviembre.

Los analistas esperan que el presupuesto se apruebe, pero son cautelosos acerca de la capacidad del gobierno para implementar medidas de austeridad. Algunos economistas también temen que el gobierno pueda relajar las medidas de austeridad antes de las elecciones presidenciales de 2019 para obtener beneficios políticos.

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