La decisión de Rusia de suministrar a Siria sistemas de defensa aérea S-300 no debe verse como un castigo para Israel por el accidente aéreo ruso Il-20, dijo el embajador ruso.

El embajador ruso en Israel, Anatoly Viktorov, dijo al periódico The Times of Israel que las entregas S-300 no deben considerarse como una «medida punitiva unilateral».

El funcionario señaló que Moscú proporcionó a Siria los sistemas S-300 «porque [las autoridades rusas] tienen que defender la vida de los militares rusos y sirios en Siria».

El embajador también calificó el accidente de Il-20 como un incidente muy grave y señaló que tales incidentes debían evitarse en el futuro.

El 2 de octubre, Moscú terminó de entregar los sistemas S-300 a Damasco en un intento por aumentar la seguridad de las tropas rusas desplegadas en el país del Medio Oriente. La actualización de la defensa aérea se anunció luego de que un avión militar ruso Il-20 fuera derribado el 17 de septiembre por un misil lanzado por un sistema de defensa aérea sirio S-200 que atacaba aviones F-16 israelíes que estaban llevando a cabo ataques aéreos en Latakia.

El Ministerio de Defensa de Rusia atribuyó el accidente a la Fuerza Aérea israelí, alegando que los aviones israelíes utilizaron el avión ruso como escudo contra los sistemas de defensa aérea sirios.

Israel, a su vez, expresó su preocupación por la decisión de Rusia de suministrar S-300 a Siria, y dijo que Damasco podría controlar el espacio aéreo israelí después del despliegue de los sistemas.

Rusia ha participado en operaciones militares en Siria desde 2015, después de recibir la solicitud correspondiente del gobierno sirio. Israel ha estado realizando ataques aéreos en Siria sin un permiso de Damasco, justificando sus acciones al afirmar que era necesario para contrarrestar la presencia militar de Irán en Siria.

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