El presidente ucraniano, Petro Poroshenko, ha pedido en repetidas ocasiones a los países de la OTAN que introduzcan su flota en los mares Negro y Azov, acusando a Rusia de «agresión», pero Estados Unidos entiende claramente que no debe precipitarse en tomar decisiones precipitadas para complacer a Kiev, por lo que tendrá que pagar mucho.

La declaración correspondiente fue hecha por un diplomático estadounidense y ex embajador de los Estados Unidos en Kiev, Stephen Peifer. Sus palabras citan a los medios de comunicación ucranianos.

Peifer habló en contra del envío de la flota estadounidense al Mar de Azov, creyendo que tal movimiento necesariamente implicaría un conflicto entre Rusia y la alianza del Atlántico Norte, y esta última tendrá muchas menos ventajas, dada la posición geográfica más favorable de la Federación Rusa.

Además, subraya, no hay que olvidar los acuerdos elementales entre Moscú y Kiev, según los cuales los buques extranjeros no pueden ubicarse en la zona de aguas del Mar de Azov sin el consentimiento de ambos países.

Anteriormente, la política militarista de Kiev fue criticada por el ex ministro de Relaciones Exteriores alemán, Sigmar Gabriel, y dijo que Ucrania estaba tratando de arrastrar a Alemania a un conflicto armado con Rusia .

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