Miguel Díaz-Canel, dijo que los cambios de última hora de su gobierno a las políticas que entraron en vigencia el viernes luego de críticas generalizadas mostraron que escucha a la gente y no fue un contratiempo.

El gobierno  esta semana diluyó los elementos más criticados de las nuevas restricciones a la libre empresa y prometió revisar las regulaciones que acompañan una ley sobre el sector cultural para abordar las preocupaciones de los artistas.

Los cambios en las políticas publicadas en julio se produjeron la misma semana en que Cuba finalmente lanzó Internet móvil, un servicio tan esperado que muchos habían sido escépticos y llegaría a uno de los países menos conectados del mundo.

«No hay razón para creer que las rectificaciones son reveses, ni para confundirlas con la debilidad cuando uno está escuchando a la gente», comentó Díaz-Canel, quien sucedió a Raúl Castro en abril. «Ninguno de nosotros puede hacer tanto como todos juntos».

El gobierno dijo el miércoles que estaba levantando un límite de 50 asientos para restaurantes privados y una prohibición a los cubanos que tienen más de una licencia comercial.

Los trabajadores del sector privado, que representan alrededor del 13 por ciento de la fuerza laboral de la isla, criticaron al gobierno por hacer tan grandes cambios tan tarde.

Algunos restaurantes ya habían reducido su capacidad y despedido al personal, mientras que muchos empresarios habían cedido licencias o iniciado el largo proceso burocrático de transferirlas a otros.

En general, dieron la bienvenida a la mudanza.

«Creo que es la primera vez que realmente escuchan al sector privado», dijo Mickey Morales, dueño de un restaurante con capacidad para 150 personas, con vistas panorámicas del puerto centenario de La Habana. «Es un alivio.»

El jueves, el gobierno también dijo que estaba consultando con artistas sobre las regulaciones sobre actividades culturales para aliviar los temores sobre el aumento de la censura.