En una entrevista con medios estatales este domingo, el ministro de Gobierno boliviano, Carlos Romero, ha asegurado que grupos selectos de la oposición intentan volver al poder y eliminar el Estado inclusivo y plurinacional que construyó el presidente Evo Morales.

En referencia a la muerte de una mujer en el paro convocado por opositores al Gobierno en Riberalta, en la Amazonía boliviana, el ministro ha dicho que los dirigentes políticos de la oposición recurrieron a grupos de choque pagados para obligar a acatar un paro ante la negativa de la ciudadanía que apoya la reelección de Morales.

Romero ha dejado establecido que la democracia es tolerar las ideas y no obligar a alguien a acatar un paro político “a palos”, y a quien se resista “poner fin a su vida”.

“Se quitaron su disfraz y se presentan como lo que son: racistas, violentos, intolerantes, antidemocráticos, enemigos de las instituciones del Estado, enemigos de quienes tienen rasgos indígenas o mestizo”, ha expresado.

La derecha boliviana, agrega, “no tiene ni una sola propuesta, por eso recurre a la violencia y a la mentira. Pero no es que no tiene propuesta ahora, no tuvo propuesta nunca”, aduce el ministro.

En otra parte de sus declaraciones, resalta que la oposición amenaza con convulsionar el país para hacer “respetar” el referéndum del 21F que rechazó modificar el artículo 168 de la Constitución Política del Estado para una segunda postulación continua del presidente y vicepresidente.

No obstante, el Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) habilitó la postulación de Morales tras un recurso interpuesto por sectores sociales afines al Movimiento Al Socialismo (MAS) sobre la base del derecho a elegir y ser elegido que establece la Convención Americana de Derechos Humanos.

El jefe del Gobierno boliviano, que se congratuló en noviembre por la participación en las elecciones de una alianza opositora, asegura que ganará los próximos comicios presidenciales.

 

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