Lamentamos cómo hoy unos pocos jerarcas de la Iglesia católica actúan como en la Inquisición. Algunos, incluso tratan de anularnos políticamente”, ha tuiteado este domingo el dirigente boliviano. Morales ha acusado a estos jerarcas de inclinarse hacia los intereses de los poderosos y de la derecha y, de esa forma, “traicionan a Jesucristo”, además de que intentan anular al socialismo que representa a la actividad política en la nación.

Asimismo, el presidente boliviano ha recalcado que la Iglesia católica debe estar “al servicio de los pobres”, para luego agregar que “el cristianismo es solidaridad, fraternidad y complementariedad; no es discriminación ni persecución”.

Jesús fue “el primer socialista de la historia”, ha dicho Morales después de que la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB) rechazara la habilitación de Morales y de su vicepresidente, Álvaro García Linera, como binomio para la reelección en los próximos comicios.

No es la primera vez que Morales critica a los jerarcas católicos, pues ya lo hizo en diciembre de 2016 cuando la CEB se opuso a que se postulase a un cuarto mandato, ‎diciendo que debía respetar los resultados del referendo de febrero de ese año, cuando los bolivianos dijeron ‘No’ a la reforma constitucional.

De igual modo, el mandatario boliviano ha denunciado en otras ocasiones la actuación de la Iglesia católica de Bolivia y ha delatado que algunos de sus jerarcas tienen posturas derechistas y que no toleran que los “indios sean presidentes” del Gobierno por decisión popular.

La oposición de la Iglesia católica a su postulación se produce tras la aprobación de la candidatura de Morales por el Tribunal Supremo Electoral (TSE) para las próximas elecciones que tendrán lugar en Bolivia. En reacción a la decisión del cuerpo electoral, los derechistas bolivianos han provocado grandes tensiones en el país, incluidos ataques a efectivos policiales que resguardaban las instalaciones del TSE en La Paz (capital política de Bolivia).

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