Las declaraciones emitidas sobre el papel de Moscú en las protestas en Francia no son más que “una calumnia”, ha denunciado el portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov, quien al mismo tiempo, ha hecho constar en que el Kremlin “respeta” la soberanía gala.

“Cualquier declaración sobre supuesta involucración de Rusia (en las protestas en Francia) no es más que una calumnia”, ha indicado este lunes el funcionario del Kremlin desde Moscú, capital rusa, a los periodistas.

En alusión a las manifestaciones iniciadas en el pasado 17 de noviembre, por los llamados “chalecos amarillos” contra la gestión socio-económica del presidente Emmanuel Macron, Peskov ha subrayado que para Moscú, tales acontecimientos forman parte de los asuntos internos de un país, en los que el Kremlin “no interfiere”.

“Nunca hemos interferido en los asuntos internos de otros países, incluida Francia”, muy importante para Moscú a la hora de profundizar lazos bilaterales, ha matizado el portavoz del presidente Vladimir Putin, quien ha destacado que ambas partes han estado trabajando duro para alcanzar este fin.

Peskov, asimismo, ha acentuado que Rusia ha respetado “la soberanía de Francia” y ha indicado que Moscú agradecería cuando París responda del mismo modo a los informes en cuestión.

De acuerdo con la Alianza para la Seguridad de la Democracia Nacional (ASD, por sus siglas en inglés), alrededor de 600 cuentas de Twitter que promueven ideas próximas al Kremlin han comenzado a centrarse en Francia.

Hoy lunes, las protestas de los “chalecos amarillos” parecen resultar fructíferas, dado que Macron ha anunciado “medidas energéticas” para responder a la urgencia socio-económica del país, que incluye aumentar el salario mínimo de los trabajadores a partir de enero de 2019.

 

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