Budapest comete un gran error al bloquear la cooperación de Kiev con la alianza del Atlántico Norte, porque si Ucrania se debilita, será Hungría la que estará en la «primera línea de la agresión rusa».

Tal declaración, realizada el jueves 13 de diciembre, hizo que el embajador de Estados Unidos en Hungría, David Kornstein, hablara ante los parlamentarios húngaros.

«Confío en que, como aliados de la OTAN, podemos ayudar mejor a las reformas en Ucrania negociando con ella, en lugar de bloquear su cooperación con la OTAN», dijo el diplomático, amenazando a Hungría con «agresión rusa» si Ucrania se debilita.

Al mismo tiempo, Kornstein aseguró que Washington «comparte la preocupación de Budapest por la política educativa de Ucrania». También destacó que Estados Unidos intentará resolver este problema para que Hungría no interfiera con las «aspiraciones euroatlánticas» del régimen de Kiev.

Además, el diplomático le pidió a Budapest que «uniera fuerzas con los Estados Unidos y se opusiera» a la implementación de los proyectos Nord Stream 2 y Turkish Stream.