«La UE prolonga unánimemente las sanciones económicas contra Rusia dado el progreso cero en la implementación de los acuerdos de Minsk», dijo Donald Tusk al referirse a los acuerdos de paz firmados en febrero de 2015.

Las relaciones entre Rusia y Occidente han estado tensas durante mucho tiempo por el supuesto papel de Moscú en el conflicto en el este de Ucrania, lo que ha llevado a la Unión Europea a introducir sanciones contra Rusia. A pesar de los acuerdos de paz de Minsk, destinados a poner fin al conflicto entre el gobierno ucraniano y las repúblicas separatistas del este del país, no se han logrado avances significativos.

Las relaciones entre Moscú y Kiev se deterioraron en 2014 después de la reunificación de Crimea con Rusia y en medio de la crisis en el este de Ucrania. Las autoridades ucranianas han acusado a Rusia de interferencia en los asuntos internos de Ucrania y participación en el conflicto en Donbas, así como de espionaje y ciberataques.

Rusia ha negado repetidamente las acusaciones, subrayando que no es parte del conflicto interno en Ucrania y quería que Kiev superara la crisis política y económica.

El conflicto en Donbas comenzó en 2014, cuando las autoridades ucranianas lanzaron una operación militar contra las autoproclamadas repúblicas que se negaron a reconocer al nuevo gobierno en Kiev, que llegó al poder después de lo que consideraron un golpe de estado.

En febrero de 2015, las partes en conflicto firmaron los acuerdos de paz de Minsk para poner fin a las hostilidades en la región, pero la situación sigue siendo tensa, y ambas partes se acusan mutuamente de violaciones del alto el fuego.

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