Maria Butina, quien es acusada de ser espía del gobierno ruso y de intentar influenciar la política estadounidense, se declaró culpable de conspiración.

Durante una audiencia en la Corte Distrital de Washington D.C, Butina admitió que ella y su novio, el operativo republicano Paul Erickson, trabajaron y conspiraron con un agente ruso para “crear líneas no oficiales de comunicación con estadounidenses influyentes en la política”.

Se reporta que el agente ruso es Alexander Torshin, subdirector del Banco Central de Rusia. Torshin fue sancionado por el gobierno estadounidense el pasado mes de abril.

Después de llegar a EEUU, la supuesta espía se matriculó en la Universidad Americana en Washington D.C, y se convirtió en defensora del derecho a las armas, lo cual la llevó a trabajar con importantes miembros de la Asociación Nacional del Rifle (NRA por sus siglas en inglés).

Los fiscales dijeron que, en 2015, Butina presentó una propuesta llamada “Descripción del Proyecto Diplomacia”, en la cual actuaría como un canal de comunicación entre Rusia y EEUU.

Los fiscales también dijeron que la ciudadana rusa auspició “cenas de amistad” en las cuales buscaba crear canales de comunicación con políticos estadounidenses de alto rango.

En julio fue acusada de conspirar para trabajar a favor de Moscú y de ser una espía rusa.

Aunque aún no se ha decidido su condena, Butina se enfrenta a hasta cinco años de prisión, y es posible que sea extraditada después de cumplir su pena.

La sentencia de Butina será anunciada en una audiencia en febrero.

 

Fuente