El contrabando de petróleo de Siria se realiza con el beneplácito de Estados Unidos y socava la recuperación económica del país árabe, advirtió el Ministerio de Defensa de Rusia.

«Las perspectivas de la recuperación de la economía siria se ven afectadas por el contrabando de hidrocarburos al exterior de Siria que se realiza con el consentimiento fáctico de EEUU desde zonas al este del Éufrates controladas por los estadounidenses», dijo el portavoz de la cartera, Ígor Konashénkov, al citar una carta enviada por el ministro Serguéi Shoigú al Pentágono.

Según informó a principios de diciembre el Estado Mayor de Rusia, la inteligencia militar rusa detecta envíos regulares de petróleo desde las regiones orientales de Siria, controladas por la coalición de EEUU, hacia Turquía e Irak. Los ingresos por la venta de productos petroleros se destinan, entre otras cosas, a la financiación de los terroristas de ISIS (autodenominado Estado Islámico prohibido en Rusia y otros países) que operan en las zonas al este del Éufrates, alertó el ente militar.

El secretario general de la ONU, António Guterres, declaró a finales de agosto que el grupo yihadista recuperó el acceso a varios yacimientos de petróleo en el este de Siria tras disminuirse la intensidad de las operaciones antiterroristas.

Tensión entre kurdos y árabes

Shoigú también advirtió a su homólogo estadounidense del aumento de las tensiones entre kurdos y árabes en la zona siria bajo control de EEUU. En una nota que Shoigú envió recientemente a Mattis, «se expresa una gran preocupación por el aumento de las desavenencias kurdo-árabes en la zona siria controlada por EEUU al este del Éufrates», informó Konashénkov.

«La llamada ‘administración autonómica’ en el este del Éufrates que apoya EEUU, dice la misiva, no ha logrado avances de importancia ni en la solución política, ni en la recuperación de la normalidad y la reconstrucción de la infraestructura socioeconómica», agregó el militar.

Moscú alertó previamente que Washington estaba «jugando la carta kurda» al este del Éufrates y en otras zonas de Siria donde «mantiene grupos de operaciones especiales y asesores».

Según el canciller Serguéi Lavrov, se trata de un «juego muy peligroso, habida cuenta de lo espinosa que es la cuestión kurda en varios países de la región, no solo en Siria sino también en Irak, Irán y, por supuesto, Turquía».

Bombardeos de la coalición

Además, el Ministerio de Defensa de Rusia denunció que al menos 1.500 civiles sirios han perdido la vida en los últimos meses en la orilla este del río Éufrates a causa de los bombardeos de la coalición liderada por EEUU.

«En los últimos los bombardeos de la coalición liderada por EEUU han causado la muerte de al menos de 1.500 civiles», dijo el portavoz de la cartera, Ígor Konashénkov, al citar una misiva remitida por Shoigú a su homólogo estadounidense.

Pese a estos ataques, unos 2.000 rebeldes «siguen reteniendo nueve localidades a lo largo de la orilla oriental del río Éufrates», señaló el militar ruso. En particular, señaló que la coalición internacional liderada por EEUU «lleva ya seis meses sin poder completar la destrucción de las unidades terroristas del Estado Islámico (ISIS en árabe, proscrito en Rusia y otros países) en la zona de la localidad de Hayin».

«Entretanto, la experiencia de combate reunida por las fuerzas gubernamentales sirias durante la liberación de su país de los terroristas muestra que para tomar el control de una zona como esa se necesitan dos semanas como máximo», puntualizó Konashénkov.

La ciudad de Hayin en la gobernación de Deir Ezzor y las aldeas cercanas son blancos habituales de la coalición de EEUU.

Los medios sirios también denuncian el uso de fósforo blanco por la coalición internacional en los bombardeos de Hayin.

Previamente, Damasco llamó a la ONU a tomar medidas contra los responsables y poner fin a la presencia ilegal de la coalición en territorio sirio.

Base militar de EEUU en Al Tanaf

Asimismo, el Ministerio de Defensa de Rusia alertó que la base militar estadounidense en Al Tanaf y las actividades de grupos armados obstaculizan la asistencia a los refugiados del campamento de Rukban y el regreso de estos a sus hogares en Siria.

La situación en el campamento de Rukban, «donde más de 50.000 sirios tienen que sobrevivir, literalmente, en unas condiciones de extrema gravedad», fue denunciada en la carta de Shoigú, informó el portavoz del ministerio.

«La base militar estadounidense en Al Tanaf y las bandas armadas controladas por EEUU en esa zona son el principal escollo para que los refugiados de Rukban reciban la asistencia necesaria y para que se organice su regreso a los lugares anteriores de residencia», destacó el militar.

Siria vive desde marzo de 2011 un conflicto en el que las tropas gubernamentales se enfrentan a facciones armadas de la oposición y a grupos terroristas.

Tras la derrota del autodenominado Estado Islámico (ISIS, prohibido en Rusia y otros países), a finales de 2017, pasaron al primer plano la normalización de la situación política, la reconstrucción económica y el regreso de los refugiados.

EEUU intervino en el conflicto de Siria en septiembre de 2014, al frente de una coalición internacional que empezó a bombardear las posiciones de grupos terroristas sin el consentimiento de Damasco.

Tratado INF

El ministro de Defensa ruso también invitó a su homólogo estadounidense a debatir las discrepancias que ambos países mantienen en torno al cumplimiento del Tratado de Eliminación de Misiles de Corto y Medio Alcance (INF).

«El jefe del departamento militar ruso sugirió a James Mattis discutir las diferencias existentes entre los dos países en relación con los términos del cumplimiento del Tratado INF», indicó el militar ruso. El 21 de octubre, el presidente de EEUU, Donald Trump, declaró que su país abandonará el Tratado INF alegando supuestas violaciones del acuerdo por parte de Rusia.

La semana pasada, el secretario de Estado de EEUU, Mike Pompeo, afirmó que Washington suspenderá el acuerdo a menos que Moscú vuelva a cumplir sus cláusulas en un plazo de 60 días. La portavoz de la Cancillería rusa, María Zajárova, declaró en respuesta que Rusia cumple a rajatabla el acuerdo «y EEUU lo sabe».

El presidente ruso, Vladímir Putin, afirmó por su parte que Rusia se opone a la ruptura del Tratado INF sobre misiles, pero se verá obligada a reaccionar si EEUU abandona el acuerdo.

Respuesta del Pentágono

El portavoz del Ministerio de Defensa de Rusia declaró que Shoigú envió a su homólogo estadounidense, James Mattis, dos cartas pero hasta la fecha ninguna de ellas ha sido contestada.

Las misivas fueron entregadas al agregado militar norteamericano en Moscú hace unos días, precisó.

«Sin embargo, al cabo de tres días [desde la entrega de las cartas] no se ha recibido ni siquiera una respuesta formal del departamento militar de EEUU», dijo Konashénkov. La ausencia de una respuesta del Pentágono, según el militar ruso, «revela la renuencia de EEUU a mantener un diálogo argumentado y profesional con Rusia para dar solución a los problemas pendientes de la seguridad global y regional».

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