Aumentan las protestas en Hungría por la llamada Ley de Esclavitud. Miles de personas participaron en la cuarta jornada de manifestaciones contra las políticas del primer ministro Viktor Orbán y la polémica reforma laboral aprobada el pasado miércoles.

Los manifestantes de todos los grupos opositores se reunieron en la Plaza del Parlamento de Budapest (capital). Pidieron la derogación de la ley y la dimisión de Orbán, al que critican además por su actitud autoritaria.

La reforma laboral permite a los empresarios aumentar 60 por ciento las horas extras de sus trabajadores, lo que llevará a los húngaros a trabajar 400 horas anuales de más.

El Gobierno húngaro dice que la reforma laboral es necesaria para aumentar las inversiones y que permite a los que buscan ganar más, trabajar más horas.

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