El jefe de la Diplomacia rusa ha destacado este lunes en una entrevista que la campaña antirrusa de Washington no le proporcionó ningún tipo de beneficio a EE.UU.

Lavrov afirma que toda esa “rusofobia” está relacionada con la lucha política interna (en EE.UU.) y sea quien sea el que defienda mantener unas buenas relaciones con Rusia, siempre “representaremos una competencia para ellos”, ha comentado.

“No obstante, siempre estaremos dispuestos a dialogar, inclusive en esas condiciones, no renunciamos a una conversación profesional en esferas en las que nuestros colegas están dispuestos a debatir de igual a igual, honestamente, los problemas y amenazas existentes”, ha asegurado el canciller.

Al referirse a su par estadounidense Mike Pompeo, el diplomático ruso advirtió que el mismo, por lo visto, ya no se ocupa de la política externa de Washington relacionada con Moscú, pues, “pese al entendimiento mutuo de la necesidad de reunirse y conversar”, eso no ocurre.

“Por el momento todo parece indicar que es John Bolton quien se encarga de la política en el ámbito relacionado con Rusia”, advierte el ministro de Asuntos Exteriores ruso.

Los históricos rivales han tenido relaciones ya lastradas por la crisis en Siria y la crisis de Ucrania, pero lo peor se registró cuando se abrió una investigación en EE.UU. sobre las acusaciones de injerencia rusa en las presidenciales estadounidenses de 2016 y las sospechas de colusión entre el Kremlin y el equipo de campaña del entonces candidato Donald Trump.

Rusia tacha de muestras de “histeria” las acusaciones de injerencia en el proceso electoral estadounidense y ha advertido de que tal actitud daña las relaciones bilaterales.

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