China conmemoró el 40.º aniversario de la reforma y la apertura económica del país asiático. Un desarrollo económico inclusivo que logró eliminar, relativamente, la extrema pobreza en ese gigante asiático.

El presidente de China, Xi Jinping, alabó los 40 años de trabajo duro y la persistencia del pueblo chino para lograr los objetivos económicos y sociales que convirtieron al país en uno de los poderes insustituibles de la economía mundial. Un logro que según el mandatario chino no fue nada menos que un milagro.

El presidente chino abogó por el multilateralismo como promotor del desarrollo económico mundial. Precisó que la globalización económica debe ser más abierta, inclusiva, equilibrada y beneficiosa para todos. Y en una clara alusión a EE.UU., advirtió que el mismo pueblo chino, será quien decidirá sobre su futuro.

China, con 40 años de reformas, ya es el mayor productor y exportador del mundo, y después de Estados Unidos, es la segunda economía mundial.

Hace 4 décadas, cuando China inició sus transformaciones, más del 90 % de su población se consideraban pobres. Y ahora, en 2018, según los datos del Banco Mundial (BM), solo 0.5 % de los chinos viven bajo la línea de pobreza.

Fuente