Donald Trump externó su molestia por el cierre obligado de su fundación después de la denuncia que interpuso la Fiscalía de Nueva York. El Presidente valoró el trabajo de las personas que trabajaron en ella y aseguró que el cese de sus actividades se debió a una campaña malintencionada de sus rivales.

El mandatario aseguró que la Fundación Donald J. Trump siempre ha realizado una labor de primer nivel, pero no fue inmune a los ataques lanzados desde el Partido Demócrata. Criticó la forma de proceder de las autoridades al no utilizar los mismos mecanismos para monitorear los trabajos de la Fundación Clinton.

Trump tuvo que cerrarla debido a la gravedad de las acusaciones en su contra. La denuncia de la Fiscalía de Nueva York asegura que el mandatario utilizó a esta organización para eludir el pago de impuestos, sumándola dentro de su estrategia en la campaña electoral que terminó con su victoria en noviembre de 2016.

A través de Twitter, reiteró que su fundación había laborado de forma incansable en beneficio de miles de personas.

“La Fundación Trump ha hecho un gran trabajo y entregado mucho dinero, tanto mío como de otras personas, a organizaciones durante años”, publicó.

Trump fue directo al señalar como autor de la campaña en su contra al gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, así como a líderes demócratas; entre ellos, Eric Schneiderman, a quien calificó como un depravado que se vio obligado a renunciar al cargo por su historia de abusos en contra de varias mujeres.

El Presidente confesó que la idea de cerrar la Fundación Donald J. Trump rondó por su cabeza desde su llegada a la Casa Blanca, precisamente, con la intención de que no generara un conflicto de intereses entre su vida política y vasto conglomerado empresarial.

“Esta gente nunca me tratará de forma justa. Hay un doble rasero total de la justicia”, agregó Donald Trump.

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