El presidente iraquí, Barham Salih, expresó su esperanza en una conversación telefónica con el secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, de que el retiro de las tropas estadounidenses de Siria contribuirá al arreglo del conflicto y no dará lugar a una nueva escalada de violencia, dijo el servicio de prensa de Salih.

«Su Excelencia confirmó que la retirada debe ser un catalizador para la paz basada en el respeto de los derechos de los sirios y su decisión independiente, y no para iniciar una nueva fase de violencia e intervenciones», dijo el servicio de prensa.

Durante la conversación, Salih también destacó que «Irak no debe soportar la carga de las tensiones internacionales y regionales», y que se deben salvaguardar la soberanía del país y los intereses nacionales.

Pompeo, a su vez, reafirmó el compromiso de Estados Unidos de continuar la lucha contra el terrorismo en Irak.

Las conversaciones se producen luego de que la portavoz de la Casa Blanca, Sarah Sanders, dijo el miércoles que Estados Unidos comenzó la retirada de sus fuerzas de Siria. Señaló que la retirada de las tropas no significó el final de la lucha de la coalición contra el grupo terrorista Daesh. La declaración siguió al comentario del presidente Donald Trump sobre la derrota de Daesh en Siria.

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