El presidente de EE.UU., Donald Trump, anunció el miércoles pasado la retirada total de las tropas norteamericanas de Siria, decisión que parece haber sido la gota que colmó el vaso y provocó la dimisión del secretario de Defensa estadounidense.

“Para Israel, la inminente salida de Mattis y la retirada (de las tropas estadounidenses) de Siria son acontecimientos preocupantes”, señala el diario israelí Haaretz en su edición de hoy domingo.

La dimisión de Mattis, que según el diario creaba una “isla de estabilidad” para Israel, “refleja” un lío político excepcional, incluso “en el paseo en montaña rusa conocido como Administración de Trump”, destaca el periódico.

La publicación señala que el abandono de Siria por EE.UU. y el del Pentágono por Mattis “muestran la debilidad de la influencia de EE.UU. en Oriente Medio”, región en que se encuentra también Israel, muy dependiente del paraguas protector de Washington.

Haaretz advirtió el viernes de que los acontecimientos en desarrollo “debilitan” al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, que según el diario ha hecho que la “seguridad” israelí dependa por completo de la “amistad de Trump”.

El diario destacó que las medidas que adopta el republicano en la Presidencia de EE.UU. suponen una llamada de alerta para Israel, y apuntó que “con amigos como Trump, algunos se preguntan, ¿quién necesita a Barak Obama (predecesor del neoyorquino entre 2009 y 2016)?”.

En reacción a la decisión de la Casa Blanca, Israel se limitó a asegurar que su ejército redoblará ‘sus actos agresivos’ en Siria tras la salida completa de las tropas estadounidenses del país árabe. Para Damasco, no obstante, una presencia militar no autorizada en su territorio no es nada menos que una invasión, por lo que ha exigido en reiteradas ocasiones la salida de su territorio de las fuerzas foráneas no invitadas.

 

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