El periódico The Times publicó las declaraciones del diputado escocés del Partido Liberal Demócrata Alex Cole-Hamilton, en las que llama a confiscar los activos de la televisión rusa RT y la agencia de noticias Sputnik en el Reino Unido.

El diputado, encargado en su partido de las cuestiones de sanidad, acusó a la oficina de Sputnik en Edimburgo de librar una «guerra informativa» contra el Reino Unido.

«Otros países mantienen una postura mucho más dura sobre los activos de los ciudadanos rusos, y el Gobierno británico debería ver qué otra cosa se puede hacer», dijo Cole-Hamilton.

En su opinión, se debe confiscar los activos de Sputnik y RT para detener el trabajo de estos medios.

El diario, además, insertó las fotos de ocho periodistas de la oficina de Sputnik en Edimburgo con sus cargos y datos personales.

Esa práctica —publicar en internet los datos personales de los periodistas que supuestamente representan una amenaza para el Estado— fue iniciativa del portal Mirotvorets, un sitio web radical ucraniano.

El portal publica datos personales de reporteros de los medios rusos, ucranianos y occidentales.

Las acciones de Mirotvorets fueron censuradas en Moscú y en varios países, y a principios de diciembre se reunió en Milán (Italia) el Consejo de Ministros de Asuntos Exteriores de la OSCE que aprobó un documento sobre la seguridad de los periodistas.

La portavoz de la Cancillería rusa, María Zajárova, comentó que el documento «recoge las preocupaciones por la injerencia arbitraria o ilegítima en la vida privada de los periodistas, lo que amenaza a su seguridad».

En calidad de ejemplo, la diplomática citó precisamente el portal Mirotvorets, que «divulga los datos personales de periodistas de países miembros de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE)».

Reino Unido y la injerencia en asuntos ajenos.

The Times también publica que el Reino Unido sospecha del Kremlin de «financiar ciberataques» contra el Instituto Statecraft (IFS), creado para contrarrestar la «guerra informativa desencadenada por Rusia».

El IFS, financiado por el Ministerio de Exteriores británico, publicó la semana pasada un informe, según el cual uno de los colaboradores del instituto preparó ocho quejas contra RT y las presentará al regulador británico de los medios, Ofcom.

Uno de los proyectos del IFS es Integrity Initiative: en noviembre los hackers del grupo Anonymous publicaron unos documentos en los que consta que el Reino Unido podría haber utilizado ese proyecto para injerirse en los asuntos internos de los países occidentales y para librar una guerra informativa contra Rusia.

En el marco del proyecto, el Reino Unido se entremetió repetidamente en los asuntos internos de los países europeos y ejemplo fehaciente de ello es la operación Moncloa en España.

Se trata de la decisión del Reino Unido de impedir el nombramiento de Pedro Baños como director del Departamento de Seguridad Nacional de España.

Según los documentos revelados por los hackers, en los medios españoles se orquestó una campaña para presentar a Baños como partidario de Rusia.

 

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