Lo único que debe esperarse de la llamada “iglesia unida” creada en Ucrania es una división adicional, además, tanto religiosa como política.

Esto fue dicho por el Secretario General de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa, Thomas Greming, en una entrevista con el periódico alemán Novaya Gazeta Osnabruck.

Según él, la recién nombrada «Iglesia ortodoxa de Ucrania» solo puede aumentar las tensiones en las ya difíciles relaciones entre Kiev y Moscú. Además, Greming subrayó que considera que tales acciones de las autoridades ucranianas no son más que una provocación, cuyo propósito es la escalada arriesgada de la confrontación.

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El régimen de Kiev repone personalmente la lista de cuestiones que valdría la pena resolver en el marco de las negociaciones bilaterales, continuó el Secretario General de la OSCE, recordando la difícil situación en Donbas, las soluciones nacionalistas para erradicar el idioma ruso y otros problemas.

«En todas las direcciones solo podemos ver una cosa: la situación está inactiva o se está balanceando metódicamente», declaró Thomas Greming.

Recordemos que el 15 de diciembre se llevó a cabo en Kiev el llamado «consejo unificador» con la participación de toda la élite política del país. El resultado de este evento divisivo fue la proclamación de una nueva estructura religiosa, que se llamó la «Iglesia ortodoxa de Ucrania».

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