Donald Trump y los líderes demócratas del Congreso se enfrentaron este lunes por la paralización parcial del gobierno, sin señales de esfuerzos tangibles para reabrir las agencias cerradas por un punto muerto sobre la demanda de fondos del mandatario para construir un muro fronterizo.

El líder demócrata del Senado, Chuck Schumer, y su contraparte en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, acusaron a Trump de estar controlado por los republicanos conservadores de la Cámara de Representantes y criticaron a la Casa Blanca por decir «cosas diferentes sobre lo que el presidente aceptaría o no aceptaría».

«Es la víspera de Navidad y el presidente Trump está sumiendo al país en el caos», dijeron Schumer y Pelosi en un comunicado conjunto en el tercer día de paralización del gobierno federal.

«Mientras tanto, diferentes personas de la Casa Blanca dicen cosas diferentes sobre lo que el presidente aceptaría o no para poner fin a la paralización, haciendo que sea imposible saber cuál es su posición en un momento determinado», señalaron.

Cada parte ha culpado a la otra por el cierre, sin señales de negociaciones entre los legisladores en el Capitolio o con la Casa Blanca.

El domingo, un importante asesor de Trump dijo que la paralización podría continuar hasta el 3 de enero, cuando se reúna el nuevo Congreso, con los demócratas tomando el control de la Cámara.

La financiación de aproximadamente una cuarta parte de los programas del gobierno federal, incluidos los departamentos de Seguridad Nacional, Justicia y Agricultura, expiró a la medianoche del viernes.

Sin un acuerdo para romper el punto muerto sobre la demanda de Trump de 5 mil millones de dólares para un muro en la frontera de Estados Unidos con México, es probable que el cierre se extienda hasta el nuevo año.

La construcción del muro fue una de las promesas de campaña más repetidas de Trump, pero los demócratas se oponen con vehemencia.

Más temprano, se anunció que el presidente Trump se reunirá con la secretaria de Seguridad Nacional, Kristjen Nielsen, y otros funcionarios para “discutir la seguridad fronteriza”.

Más temprano, Trump culpó a los demócratas del punto muerto por el financiamiento del muro que provocó el cierre parcial del Gobierno federal.

“Prácticamente todos los demócratas con los que lidiamos hoy en día apoyan el Muro Fronterizo o una Cerca. Fue sólo cuando lo volví un punto importante de mi campaña, porque la gente y drogas fluían a nuestro país sin revisión, que se opusieron. ¡Se necesita desesperadamente!”, tuiteó el mandatario.

Sin embargo, según una revisión de datos de Associated Press, los arrestos en Estados Unidos en la frontera mexicana aumentaron 78 por ciento en noviembre comparado con el año previo y en su máximo nivel durante la presidencia de Trump. El aumento de arrestos indica que más personas intentan ingresar al país sin autorización.

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