Estos tanques se sumaron al gran contingente de vehículos militares y artillerías pesadas que ha desplegado el Gobierno turco en las zonas fronterizas entre este país y Siria que están preparadas para comenzar los ataques contra las milicias kurdo-sirias.

En este sentido, Turquía reforzó más sus posiciones en ambos lados de su frontera con Siria para llevar a cabo una operación militar contra las llamadas Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) —los aliados de EE.UU. en Siria—, que ocupan las zonas localizadas en la orilla este del río Éufrates en el territorio sirio.

Turquía ya ha lanzado dos operativos en el norte de Siria desde 2016, a pesar de que no contaba con el consentimiento de Damasco para ello.