Siete de cada 10 brasileños rechazan la política exterior del nuevo gobierno del presidente Jair Bolsonaro, centrada en la sumisión a los intereses de Estados Unidos, revela hoy una investigación realizada por el instituto Datafolha.

La alineación a Washington resulta una de las principales directrices diplomáticas de Bolsonaro y de su futuro canciller Ernesto Araújo, según un reportaje de la periodista Luciana Coelho, publicado en el diario Folha de Sao Paulo.

En el estudio, para el que se escucharon a dos mil 77 personas en 130 municipios de Brasil el 18 y 19 de diciembre, el 66 por ciento de los entrevistados manifestó discrepar con la idea de privilegiar a Estados Unidos en detrimento de la relación con los demás países.

La muestra tuvo un margen de error de dos puntos porcentuales para ambas direcciones, señala el texto.

Araújo, un diplomático sin experiencia y repudiado por el cuerpo técnico del Palacio Itamaraty (sede del Ministerio de Relaciones Exteriores), clasificó al presidente estadounidense, Donald Trump, como un redentor de Occidente, apunta el portal Brasil 247.

Por su parte, el hijo de Bolsonaro, Eduardo, ya vistió una gorra en apoyo a la reelección del gobernante norteamericano.

El 22 de noviembre, un sondeo hecho por TV 247 entre los inscritos en el canal reveló que el 84 por ciento de los interrogados está en contra de la subordinación de la política exterior brasileña a los intereses de Trump.

De cuerdo con el diario DCM, la encuesta Datafolha muestra que la familia Bolsonaro, junto con el próximo canciller, se embarcará en esta aventura sin el apoyo de la mayoría de los brasileños.

Tales actitudes, apunta la publicación, no tienen ni el respaldo de la mayoría de los estadounidenses, como indica la última elección en ese país norteño, en la cual Trump perdió la mayoría en la Cámara de Diputados.

Entusiasmado con la aproximación, el nuevo jefe de la diplomacia nacional (Araújo) llegó a decir que el cielo es el límite en las relaciones que pretende mantener con Estados Unidos.

CDM alerta que esta actitud podría representar la apertura de la puerta del infierno al Gobierno de Bolsonaro, elegido sin que nadie supiera con certeza dónde ir.

Para el rotativo, la investigación de Datafolha deja al desnudo que al mando de la nación (Bolsonaro) estará una versión actual del comandante del Titanic, transatlántico británico que se hundió el 15 de abril de 1912 durante su viaje inaugural desde Southampton a Nueva York.

El político de extrema derecha, quien ganó las elecciones de octubre con más del 55 por ciento de los votos, asumirá el poder el 1 de enero.

Fuente