El presidente de Bolivia, Evo Morales, rechazó hoy, a través de su cuenta en la red social Twitter, las intenciones injerencistas del imperio y sus aliados contra el Gobierno nicaragüense de Daniel Ortega.

‘Rechazamos que, por instrucción del imperio y con intenciones golpistas, la @OEA_oficial (Organización de Estados Americanos) pretenda aplicar la Carta Democrática a #Nicaragua’, escribió el mandatario boliviano.

En ese sentido, destacó que ‘no se puede ir contra la autodeterminación de los pueblos. Los organismos deben dejar la intromisión y respetar la soberanía de Nicaragua’.

El secretario general de la OEA, Luis Almagro, afirmó la víspera que en la nación centroamericana existe una alteración del orden democrático.

Bajo ese pretexto, llamó al Gobierno de Ortega a asumir sus presuntos errores y poner fin a una supuesta crisis política y social en ese país.

Almagro anunció que pondrá en marcha el proceso para aplicar la Carta Democrática contra Nicaragua, el cual puede terminar en la suspensión de ese Estado como miembro del organismo.

Por su parte, el Gobierno nicaragüense exigió respeto a la soberanía de su pueblo y rechazó las denuncias de una supuesta dictadura y violaciones a los derechos humanos.

Este 27 de diciembre, se presentó en ese país un informe de la gestión durante 2018, que destaca el respeto a los derechos de los nicaragüenses como una prioridad del Gobierno sandinista, solo violentada por factores ajenos al Estado.

Tras la crisis de mediados de año Nicaragua ha sido denunciada en varias ocasiones de violar los derechos humanos, sin embargo la realidad muestra lo contrario, al exhibir resultados positivos en todos los índices de desarrollo humano.

Las instituciones y organizaciones que acusan al gobierno sandinista no reconocen la responsabilidad de quienes intentaron subvertir el orden constitucional del país con un intento de golpe de Estado y otras acciones desestabilizadoras como los llamados tranques de la muerte, incendios a casas y centros económicos.

Según datos oficiales durante esos meses perdieron la vida 199 nicaragüenses en relación directa con el fallido golpe, y heridas a mil 240; mientras que las pérdidas materiales suman casi mil millones de dólares.

Fuente