Las relaciones entre Caracas y muchos de sus vecinos latinoamericanos disminuyeron recientemente en medio de la creciente presión de Estados Unidos contra el gobierno venezolano.

El presidente paraguayo, Mario Abdo, anunció el jueves que las relaciones diplomáticas entre Asunción y Caracus se interrumpirían de inmediato.

Abdo hizo el anuncio dramático en un discurso televisado y en Twitter, momentos después de la ceremonia de toma de posesión del presidente venezolano Nicolas Maduro, quien comenzó su segundo mandato de seis años el jueves después de obtener la victoria en las elecciones presidenciales de mayo pasado.

«El gobierno de la República del Paraguay, en cumplimiento de sus poderes constitucionales y soberanía nacional, ha decidido romper relaciones diplomáticas con la República Bolivariana de Venezuela, cerrar nuestra embajada allí y retirar inmediatamente al personal diplomático paraguayo acreditado en ese país». Dijo Abdo.

Anteriormente, Hugo Saguier Caballero, viceministro de Asuntos Exteriores de Paraguay, dijo que Asunción no reconocería el nuevo gobierno de Maduro junto con los otros miembros del Grupo de Lima, un grupo de países que se formó en 2017 y está integrado por Argentina, Brasil, Canadá, Colombia, Costa Rica, Chile, Guyana, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Paraguay y Perú, cuyo objetivo oficial fue resolver la crisis venezolana y contrarrestar las supuestas «violaciones de derechos humanos» en el país.

El presidente Maduro emitió un ultimátum de 48 horas al Grupo de Lima el miércoles, exigiendo que los países pongan fin a su política intervencionista y prometiendo tomar «medidas serias y proactivas» para proteger la soberanía de Veneuzuela.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, condenó la ceremonia de toma de posesión de Maduro, calificándola de «usurpación ilegítima del poder … luego de las elecciones desleales e injustas que impuso al pueblo venezolano el 20 de mayo de 2018.»

Las relaciones entre Washington y Caracas han sido complicadas durante casi dos décadas, y las fuerzas políticas aliadas de Estados Unidos intentaron dar un golpe contra el presidente Hugo Chávez en 2002. El sucesor de Chávez, Nicolás Maduro, ha acusado a los Estados Unidos y sus aliados regionales de planear otro golpe. y alegó que Washington le ordenó a Colombia organizar su asesinato luego de un intento fallido de asesinato en su contra el pasado agosto.

Venezuela, uno de los mayores exportadores de petróleo del mundo, ha estado enfrentando una crisis económica que los críticos del gobierno han atribuido a la mala gestión económica y la corrupción. El presidente Maduro ha culpado en parte de la crisis a un «bloqueo económico» por parte de Estados Unidos y sus aliados, y acusó a Washington de ser un «manipulador del mercado» petrolero.

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